Diez años después de los atentados del 13 de noviembre de 2015, la capital francesa guarda luto. Esta noche, las campanas de todas las iglesias de París repicarán al unísono para honrar la memoria de las 130 víctimas que perdieron la vida durante los atentados terroristas más mortíferos de la historia reciente del país. Misas, vigilias y una noche de oración conmemorarán este solemne aniversario.
Cabe recordar que el 13 de noviembre de 2015, París fue blanco de una serie de atentados islamistas perpetrados por un comando vinculado a la organización Daesh.
- Los ataques se produjeron en varios distritos de la capital y en el Stade de France de Saint-Denis.
- El más mortífero tuvo lugar en la sala Bataclan, donde murieron 130 personas y más de 400 resultaron heridas, 99 de ellas de gravedad.
- Este fue el atentado más violento en suelo francés desde la Segunda Guerra Mundial y el segundo atentado terrorista más mortífero en Europa después de los atentados de Madrid de 2004.
En un mensaje a la ciudad, el arzobispo Laurent Ulrich de París invitó a los fieles a la oración y al recuerdo.
Hace diez años, nuestra ciudad se sumió brutalmente en el luto por la muerte de 130 personas inocentes. Para muchos de nosotros, el recuerdo del 13 de noviembre de 2015 sigue siendo el de una larga noche de angustia, de nuestra conmoción ante la violencia más gratuita e insensata, de nuestro horror ante la magnitud del mal», escribió. Pero el prelado también pidió recordar la luz que, en su opinión, amaneció en medio de la oscuridad. «Nuestra fe nos obliga a no olvidar cómo, en medio de esta oscuridad, brillaron aquella noche destellos de fraternidad, amor, apoyo mutuo y esperanza. Cuántas manos se extendieron, cuánta atención se prestó, cuántas puertas se abrieron para ofrecer refugio, cuántas oraciones se elevaron».
Para el arzobispo Ulrich, estos actos sencillos y valientes fueron el verdadero baluarte contra la barbarie:
Sí, creemos que, ante el abismo al que la violencia pretendía sumirnos, estos actos de compasión y bondad fueron la defensa más firme. Los cristianos creemos que aquella noche Dios estuvo verdaderamente presente en la entrega del personal sanitario, en el altruismo de la policía y en la espontánea muestra de humanidad de tantos parisinos».
El arzobispo también aseguró a todos las oraciones de toda la Iglesia católica por las víctimas y sus familias, así como por los supervivientes «heridos en cuerpo, alma y espíritu, hasta el punto de que la vida misma se ha convertido, para algunos, en una pesada carga».
Finalmente, pidió oraciones por París y por Francia:
Pidamos la gracia de ser pacificadores. Jamás debemos desesperar de la paz si construimos justicia».
PHILIPPE MARIE.
PARÍS, FRANCIA.
JUEVES 13 DE NOVIEMBRE DE 2025.
TCH.

