La archidiócesis de Chicago presentó el 24 de marzo una demanda contra varios hombres que presentaron denuncias falsas (fraude) de abusos sexuales, para obtener una compensación económica.
Los presuntos defraudadores intentaron añadir sus denuncias a otras, auténticas, que permitieron llevar a la cárcel a un sacerdote efectivamente pederasta que, entre otras cosas, abusó sexualmente de cinco niños mientras se desempeñaba como sacerdote en la parroquia de Santa Ágata.
Se trata del ahora exsacerdote Daniel McCormack (en la fotografía de la portada), confeso de haber abusado de niños y que luego de ser sometido a análisis psicológicos y psiquiátricos, fue declarada como «sexualmente violento».
McCormack era una “figura paterna” para los niños que abusaba, la mayoría de ellos hijos de madres solteras de barrios empobrecidos del cercano West Side, en Chicago, Estados Unidos.
Los registros judiciales enumeran al menos 32 jóvenes que hicieron acusaciones contra McCormack desde 1999. La archidiócesis pagó 10 millones de dólares sólo en el último año para resolver demandas relacionadas con reclamos contra McCormack.
Sin embargo, aprovechándose de ese asunto, varios hombres se confabularon para tratar de también obtener una compensación económica, haciéndose aparecer como víctimas de McCormack. La archidiócesis entiende finalmente que «las denuncias falsas hacen necesario investigar todas las denuncias de forma más agresiva».
Según la demanda, entre los acusados se encuentran un traficante de drogas convicto, un asesino convicto y dos hermanos presuntos miembros de una banda.
Los hombres conspiraron haciéndose pasar por víctimas del sacerdote declarado oficialmente como un pederasta «sexualmente violento», Daniel McCormack, quien finalmente fue expulsado del sacerdocio.
A partir de 2013, los acusados se aconsejaron mutuamente sobre qué decir y cómo contactar con abogados.
Según la demanda, le dijeron a un colega encarcelado en grabaciones que necesitaban «algo de dinero gratis» o que la archidiócesis les pagaría «para siempre».
En la archidiócesis «tienen dinero eterno».
Otro dijo que sería «fácil» presentar una demanda contra la archidiócesis, añadiendo: «Todo el mundo puede conseguirlo. Todo el mundo».
La archidiócesis mencionó que un tribunal ya ha dictaminado que otros dos casos fueron fraudulentos, y varios otros han sido abandonados por los demandantes y sus abogados.
La archidiócesis de Chicago ha pagado varios millones por los abusos homosexuales de McCormack. Se declaró culpable de múltiples cargos en 2007 y fue condenado a cinco años de prisión. En 2021 salió de un centro psiquiátrico estatal y vive en un apartamento de Chicago.
CHICAGO, ILLINOIS.
MIÉRCOLES 2 DE ABRIL DE 2025.
AGENCIA CATOLICA DE NOTICIAS/CHICAGO SUNTIES/ESNEWS.