Observatorio CEM: México en ruta de una elección de Estado

Guillermo Gazanini Espinoza
Guillermo Gazanini Espinoza

En su más reciente análisis, el Observatorio laico de la Conferencia del Episcopado Mexicano advierte que el presidente de México ha capturado las principales instituciones de la República. A través del análisis titulado “La ruta de una elección de Estado”, el Observatorio advierte que, en la presente administración, se han secuestrado a las instituciones democráticas capaces de hacer contrapeso al Ejecutivo federal.

El presidente de México “ya domina” la presidencia del Instituto Nacional Electoral al igual que la Presidencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con la destitución forzada del magistrado Reyes Rodríguez Mondragón; esto implicaría el control de los procesos electorales que podría implicar que la balanza se incline a favor de quien pretende ser sucesora de AMLO, Claudia Sheinbaum.

El control de estos órganos “ha puesto ya en manos del gobierno el control del Conteo Rápido, el Programa de Resultados Electorales Preliminares así como el Cómputo Final de los Resultados”. El documento hace una relatoría de los hechos en los que se trae a cuenta cómo, desde la presidencia, se ha dado este golpe a las instituciones con el objetivo de armar una ruta hacia la elección de estado.

Recuerda que la actual presidenta del INE fue designada al cargo por insaculación del Senado de una terna del presidente López Obrador. Las designaciones de los más altos funcionarios del Instituto nacional Electoral, por parte de la presidenta, podría comprometer los principios constitucionales los principios de certeza, imparcialidad, legalidad, independencia y objetividad del próximo proceso electoral.

Por lo que hace al Tribunal Electoral, actualmente el pleno “cuenta con cinco magistrados de la Sala Superior, pues la mayoría de MORENA y sus aliados (PVEM-PT) en el Senado se han negado a negociar con las fracciones opositoras para nombrar a los dos faltantes”; a la vez, la destitución del presidente del Tribunal, Reyes Rodríguez Mondragón, obedecería a una estrategia que se operó desde la Cámara de Diputados, a través del expresidente de la mesa directiva de la Cámara Alta, quien abrió la puerta para que el partido de López Obrador se apodere del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

En su parte analítica, el documento señala que, en realidad, el llamado proyecto de la 4 T que dice llamarse revolucionario, es una estrategia política de polarización de la sociedad donde “las instituciones nacionales deben ponerse al servicio de esta nueva revolución transformadora”; en el fondo es no ceder, bajo ninguna circunstancia, el poder ya que “el Presidente se ha propuesto debilitar al máximo tanto al INE como al TEPJF para tenerlos bajo su control personal, puesto que en ambas instituciones existen consejeros y magistrados que no son dóciles a los mandamientos de Palacio Nacional” porque el presidente ya se posicionó con personeros impuestos para tener el control de las elecciones de junio de 2024.

En su parte conclusiva, destaca la importancia de la gran marcha ciudadana, la “marea rosa”, del 18 de febrero convocada por el Frente Cívico Ciudadano, marcha nacional por la democracia que se desarrollará en varias ciudades del país y llama a las familias católicas a dar un voto consciente: “México transita de un régimen de libertades democráticas, con todos sus vicios y problemas complejos, a otro que va del populismo demagógico (AMLO), hacia un gobierno de franca ideología marxista (Sheinbaum). Aun así, es verdad que tu voto lo decidirá todo, pero no hay que desperdiciarlo en apoyo a personajes sin reales posibilidades de triunfo…”

El análisis completo puede leerse aquí.

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