“Me expulsaron de la Orden cuando denuncié los abusos sexuales”, revela un ex jesuita

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* El antiguo religioso sufrió represalias por parte de dos superiores de la Compañía de Jesús, uno de ellos vinculado a la cúpula de la orden en el Vaticano

Las revelaciones de violaciones cometidas por el fallecido jesuita Alfonso Pedrajas saca a luz que otros dos sacerdotes españoles, Luis Tó y Antonio Gausset Capdevilla abusaban sexualmente de decenas de menores y de los novicios de la orden, según relata el exsacerdote Pedro Lima a el diario El País de España, al referir que, tras denunciar sobre estos hechos al provincial de los jesuitas, el español Ramón Alaix, fue expulsado de la orden.

Recuerda que, en 2001, denunció los abusos a Alaix, quien según Lima sabía de los abusos a los menores, por lo que como respuesta recibió una carta que oficializaba su salida de la congregación: ‘No has salido por propia voluntad, hubieras preferido seguir en la Compañía de Jesús y así me lo has reiterado. Con todo, hemos visto conveniente que nos dejes”.

Según el exjesuita y exdiputado por Cochabamba no fue la única represalia que recibió, toda vez que también recibió la sanción del recorte del financiamiento que recibía para estudiar Teología, aspecto que fue comunicado por el catalán Marcos Recolons, también un alto cargo de la orden en Bolivia, que posteriormente llegaría a la ‘cúpula de la orden en el Vaticano’.

Sostiene que fue una forma de ‘acallarme’, toda vez que Recolons, a través de una llamada telefónica le dijo: “No voy a permitir que hables (mal) de mis hermanos jesuitas”.

De acuerdo con el reportaje del diario español, Lima se animó a sacar a luz pública esta situación debido al escándalo de pederastia que se desató por la historia del jesuita español Alfonso Pedrajas, quien en un diario secreto detalla el abuso que cometió a decenas de menores en Bolivia.

Es así que el exjesuita Lima afirma que no solo que la Compañía encubrió de manera sistemática todos los casos de abusos que se conocieron, sino que se sancionó y acalló a las personas que denunciaron los hechos.

Vida de novicio

El diario español refiere que Lima fue jesuita entre 1992-2001 y que pasó novicio y maestro por Oruro, Cochabamba y Sucre, además de indicar que fue testigo de los abusos de Pica (Pedrajas) y Luis Tó, jesuita que la orden trasladó en 1992 hasta Bolivia por una condena de pederastia en España, pero también acusa de los mismos delitos a Antonio Gausset Capdevilla, alias Tuco, sacerdote que desarrolló su carrera eclesiástica en Bolivia.

Este último caso, de Gausset, habría empujado a Lima denunciar de los abusos a sus superiores en 2001.

Se indica que estos delitos habrían acontecido a finales de los 90 en Sucre y se detalla que Gausset tenía una enfermedad degenerativa que le impedía caminar. ‘Por ello otro jesuita catalán le conseguía niños indígenas y de familias vulnerables para que le ayudasen. Y de estos niños él abusaba. Yo vivía con ellos en la misma comunidad”, relata Lima.

Gausset fue capellán de la Corte Suprema de Justicia de Bolivia y un colegio de Sucre lleva su nombre en su honor.

Ex altos cargos

De acuerdo con el reporte, Alaix y Recolons siguen vivos y son dos de los ‘ocho ex altos cargos jesuitas que la orden ha suspendido cautelarmente mientras se investiga si encubrieron los delitos confesados por Pica en su diario’. Los dos superiores habrían sido informados de los abusos y estos le protegieron.

Recolons, miembro del Vaticano, habría sido ‘amigo confesor y compañero de Pica’ quien incluso lo visitó en Roma en 2005. Agrega que, durante los últimos años de vida del pederasta, Reolons recibió varias denuncias de víctimas, pero que lejos de sancionar a Pedrajas por los abusos permitió que ejerciera como viceprovincial en Bolivia.

Asimismo, refleja como Pica se queja de la lejanía de sus ‘hermanos jesuitas’ que estando enfermo no recibió llamadas.

Lima es uno de los nombres que aparece en el diario de Pica, figura como uno de sus novicios durante los años 90.

El exjesuita refiere que a finales de los 90 fue destinado como profesor a Sucre donde hizo amistad con un joven jesuita, quien le habría comentado que Pica abusó de él.

“Quise pregunta más cosas y su respuesta fue: ‘no me hables más del tema, por favor’, Esta víctima se ha suicidado este año. No puedo imaginar cuanto habrá sufrido’”.

Según Lima, Pica también no solo habría abusado de menores, ‘también de novicios de unos 18 o 19 años, pero personas vulnerables’.

LOS TIEMPOS.

Pedro Lima, exjesuita de Bolivia: “Me expulsaron de la orden cuando denuncié los abusos sexuales”

Pedro Lima describe que en el año 2001 viajó olivia para reunirse con el superior de los jesuitas provinciales, Ramón Alaix, y denunciar que los sacerdotes españoles Alfonso Pedrajas, Luis Tó y Antonio Gausset Capdevila abusaban sexualmente de decenas de menores y de los novicios de la orden. 

El provincial, cuenta Lima, fue despótico. “Me expulsaron de la orden cuando denuncien los abusos. Él lo sabía todo y esa fue su respuesta”. 

Un día después de su encuentro con Alaix, Lima recibió una tarjeta que se oficializaba en la salida de la congregación:

“No he salido por propia voluntad, hubiera preferido seguir en la Compañía de Jesús y así me lo reiteró. Con todo, vieron conveniente que los dejara”.

El exjesuita, exdiputada por Cochabamba durante 54 años, añade que su expulsión no fue la única represalia que sufrió. 

En la tarjeta de crédito, a la que ha recurrido EL PAÍS, los jesuitas se comprometían a financiar sus «gastos académicos de matrículas y créditos» para que pudiera estudiar la carrera de teología con el fin de «optar por el orden sacerdotal». 

Lima aceptó y aseguró que también recibió 3.000 dólares de la mano del catalán Marcos Recolons, quien le comunicó un alto cargo de la Orden en Bolivia que un año más tarde se incorporaría a la cúpula de la Orden en el Vaticano

“Al año y medio llamó por teléfono Recolons para decirme que la empresa me sancionaba y me cortaba las finanzas [de los estudios] porque seguían el hackeo de casos de pederastia. Era una forma de alarma. 

Lima desvela este episodio, 22 años después, animado por el escándalo de pederastia que esta semana salvó a Bolivia: la historia del jesuita español Alfonso Pedrajas, alias Pica, cometido en 2009, quien admitió en un diario secreto como abusó de decenas de menores en varios colegios de la Orden en el país andino y cómo la Orden lo protegió durante décadas. 

Este exjesuita no solo afirma que la Compañía identificó sistemáticamente todos los casos de abuso que conocía, sino que también sancionó y castigó a las personas que lo denunciaron.

Lima fue jesuita entre 1992 y 2001. Fue novicio y maestro en varias ciudades (Oruro, Cochabamba y Sucre). En todas relató que fue testigo de los abusos cometidos por Pica y Luis Tó —otro jesuita que trasladó la orden a Bolivia en 1992 por una condena por pederastia en España— y acusado de los mismos delitos contra Antonio Gausset Capdevila, alias Tuco. , un prestigioso sacerdote catalán que inició su carrera eclesiástica en Bolivia y que, hasta el momento, no ha sido acusado públicamente de pederastia.

Este último caso fue el que finalmente provocó que en 2001 denunciara los abusos a sus superiores. Los abusos que asistieron sucedieron a finales de los años diecinueve, en Sucre, cuando Lima era maestro de la orden. 

Gausset, detallada en Lima, tenía una enfermedad degenerativa que le impedía caminar. “Por ello, otro jesuita catalán le conseguía indígenas niños y de familias vulnerables para que le ayudasen. Y de estos ninos el abusaba. Yo vivía con ellos en la misma comunidad”, relata Lima. 

Gausset fue titular de la Corte Suprema de Justicia de Bolivia y un colegio de Sucre llevó su nombre en su honor.Tanto Alaix como Recolons siguen con vida y son dos de los ex altos cargos jesuitas que la orden ha suspendido como medida cautelar mientras investiga los crímenes confesados ​​por Pica en su diario. Ambos aparecen en este documento como dos de los superiores a quienes les informaron de sus crímenes y les protegieron. 

Este periódico ha intentado contactar a ambos para conocer su versión sobre las acusaciones de Lima, pero no es posible. 

El actual provincial de la Compañía, el boliviano Bernardo Mercado, respondió a EL PAÍS sobre esta cuestión que la Orden investiga a todos los ex provinciales vivos y que brindará por la «apertura de documentación que exigen las instancias de justicia» para saber la verdad.

A través de la publicación de este caso,Recolons es uno de los personajes clave que aparece en el diario de Pica, quien lo menciona en varias ocasiones como amigo, confesor y compañero. En el documento aparece que ambos han tenido una relación muy larga desde hace nueve años hasta la muerte del pederasta. También vivieron juntos entre 1997 y comenzaron en los años 2000 en La Paz. 

Después de ser provincial (entre 1993 y 1999), la carrera de Recolons la llevó hasta el Vaticano. El superior general de los jesuitas en Roma, Adolfo Nicolás Pachón, fue nombrado asistente regional de América Latina en 2004 y lo elevó a consejo en 2008, cargo que lo colocó en la copa del poder de la congregación a nivel mundial. Por lo tanto, Pica le hizo una visita en 2005, que describió en su diario. 

“Una semana en Roma. Lo más valioso: la amistad de Marcos Recolons”. 

Según los recuerdos del pederasta, fue durante los últimos años de su vida cuando más denuncias de víctimas fueron enviadas a los jesuitas en Bolivia. Periodo en el que Recolons ejerció estos puestos de poder dentro de la orden y que, lejos de sancionar a Pica por abusos, le permitieron ejercer ocasionalmente como viceprovincial en el país andino. 

En la última entrada que Pica le dedica a Recolons también escribe sobre una denuncia por maltrato:

“En El Paso [Bolivia], 16 de diciembre de 2007: Sigo decepcionó enormemente a Ramón [Alaix], el provincial. En meses completos no puedes llamarme por teléfono para saludar o te interesa mi saludo. No me disputó su reunión comprometida con el denunciante… En general, siento a todos [los jesuitas] lejanos, metidos en sus mundos personalEs, en sus ‘reinos’, que no son el Reino ni mucho menos. Aunque quiÉn sepa. Una pequeña luz, quizás la única, es Marcos Recolons”.

Lima ingresó a la Orden en 1992, procedente de una familia humilde de Oruro. Movido por una «vocación a una vida de servicio» visitó a los jesuitas de su ciudad para ingresar en la orden. 

“Me recibió el maestro formador de los jesuitas, Padre Alfonso Pedrajas. Fue muy lindo y expresivo en la bienvenida. Cuando le dije que quería ser jesuita me dio un abrazo”, recuerda. 

Durante los juicios de selección, en una casa de la orden en Taquiña (Cochabamba) fue la primera vez que supe que Pica “era un maltratador”.

Lima es uno de los nombres que aparecen en el diario de Pica. Figura como uno de sus novicios durante los años 90. En 1993, Lima señala que Recolons, por entonces provinciano, llevó al novicio de todos a conocer a un nuevo profesor: Luis Tó. 

“Lo presentamos como un jesuita catalán que estaba ‘muy bien’ en la ciudad de El Alto. Esa semana Pica nos dijo que Tó sería nuestro profesor de ética y moral sexual”, dice.-

¿Pero ustedes sabían que Tó había sido condenado por abusar de una menor en Barcelona en 1992?- Sí. Era lo mismo de lo que se abusaba. Pero presentó la pedofilia desde un punto de vista teológico, diciendo que Jesús perdona al pecador, y que basta con una confesión.En 1994, Tó ​​fue con Lima a su parroquia de El Alto para ejercer de traductor de aimara, lengua que conocía. 

“Estaba acompañando a los niños de la catequesis familiar. Me preguntó dando la charla sobre Jesús a los niños y él llamó una entrevista a los pequeños en una oficina cercana. Al despedirnos hay rostros sonrientes de muchos niños que abrazaban a Tó, pero unos tres o cuatro no se acercaban y tenían el rostro austado. Era la primera vez que sentía terror del lado de un pederasta jesuita condenado por la justicia”, nota.

Julio Núñez

JULIO NÚÑEZ.

EL PAÍS.

Fuente – El Pais

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