Marcelo Pérez Pérez, un sacerdote perseguido

Guillermo Gazanini Espinoza
Guillermo Gazanini Espinoza

Es indígena chiapaneco tsotsil, sus orígenes humildes inclinaron su vida por el ministerio sacerdotal. Nació en 1974 y fue ordenado en 2002. Desde entonces su vocación optó por caminar junto a los más desfavorecidos. Su labor por la defensa de los derechos humanos le ha traído no pocas amenazas contra su vida; son embargo, permanece firme e incólume.

Se ha enfrentado a caciques políticos y también a los señores del crimen. Lejos de amedrentarse, el padre Marcelo Pérez Pérez continúa caminando. En entrevista a la Agencia Católica de Noticias, dispone de un tiempo entre sus múltiples ocupaciones para hablar sobre la reciente orden de aprehensión, librada en su contra el pasado julio, supuestamente acusado de la desaparición de 21 personas

Su diálogo es amable y certero. Contundente y de frente. Sus expresiones no tiemblan y asegura que esta orden de aprehensión es una nueva forma de calumnia que pretende impedir sus peregrinaciones denunciando la dramática situación de violencia en Chiapas y las constantes violaciones a los derechos humanos.

Mientras inicia la entrevista, habla por teléfono con otra persona. Le dice de la compra de velas y cirios. Son las armas que usa en sus caminatas y peregrinaciones. Marcelo Pérez no cesará en su lucha pacífica que, incluso, le ha puesto como víctima de extorsiones y amenazas. Tiene medidas de protección internacionales y su caso ha llegado a altos niveles como la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. Reconocido por organismos europeos, incluso el cardenal obispo de Estocolmo, Anders Arborelius, estima como “deber sagrado” apoyar al sacerdote chiapaneco ante la situación peligrosa por defender a los pobres.

Ante la crisis de derechos humanos y violencia, Marcelo Pérez Pérez no oculta su deseo para que, en alguna ocasión, pueda acercarse al presidente de la República, aunque reconoce es difícil porque “si uno no es de su pensamiento, se enoja”. Y recomienda a AMLO: “Escuchar es de sabios, escuchar es prudente, escuchar es muy importante. El que no escucha, nos lleva al fracaso. Yo invito al presidente de la República a que escuche a muchos actores de la sociedad, pero sobre todo a las víctimas…”

La entrevista al padre Marcelo Pérez Pérez, sacerdote de la diócesis de san Cristóbal, puede verse aquí:

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