* Por lo tanto, la Iglesia hace un llamado a todos los involucrados en el desarrollo de la inteligencia artificial para que cultiven el discernimiento moral como un elemento fundamental de su trabajo.
León XIV dirigió un mensaje a los participantes del Foro Builders AI 2025 , celebrado los días 6 y 7 de noviembre en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Este evento, que tuvo lugar en el Collegium Maximum de la universidad, reunió a empresas líderes en el campo de la inteligencia artificial católica, inversores de capital riesgo y reconocidos expertos en investigación y ética de la IA. Su objetivo fue fomentar la creación de una comunidad de práctica interdisciplinaria dedicada al desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial al servicio de la misión de la Iglesia.
En su mensaje, el Papa elogió el compromiso de investigadores, emprendedores y líderes pastorales que se esfuerzan por garantizar que las nuevas tecnologías sigan orientadas hacia la dignidad de la persona humana y el bien común.
«La inteligencia artificial, como todo invento humano, proviene de la capacidad creativa que Dios nos ha confiado », declaró León XIV, citando su encíclica Antiqua et Nova. Subrayó que la innovación tecnológica puede entenderse como participación en el acto divino de la creación y que, como tal, conlleva una considerable carga ética y espiritual.
Cada decisión de diseño, añadió, expresa una visión de la humanidad.
El Santo Padre exhortó a quienes desarrollan inteligencia artificial a cultivar un profundo discernimiento moral en su trabajo, para que los sistemas que crean reflejen justicia, solidaridad y un genuino respeto por la vida. El reto no consiste simplemente en determinar las capacidades de la inteligencia artificial, sino en considerar en qué se convierte la humanidad a través de las tecnologías que diseña.
El Foro Builders AI ilustra a la perfección este enfoque. Más allá de los intercambios técnicos, ofrece un espacio para el diálogo entre la fe y la razón, reuniendo a emprendedores, investigadores, inversores y líderes eclesiales en torno a una visión compartida: poner la tecnología al servicio de la evangelización y el desarrollo integral de la persona humana.
El Papa León XIV encomendó la labor del foro a María, Sede de la Sabiduría, expresando la esperanza de que esta colaboración entre ciencia y fe diera lugar a una inteligencia artificial relacional, inteligente y guiada por el amor. Al situar así la reflexión sobre la inteligencia artificial a la luz de la creación divina, León XIV nos recuerda que la tecnología, lejos de ser un mero logro humano, puede convertirse en un instrumento de esperanza, una herramienta al servicio de la humanidad, una imagen viva de Dios.
Por QUENTIN FINELLI.
CIUDAD DEL VATICANO.
TCH.

