La Cruz, bajo ataque: trasladada, condenada o humillada

ACN

Una semana oscura para el pequeño patrimonio de Francia.

En pocos días, varias cruces en Francia han sido trasladadas, condenadas o humilladas.

En Montgenèvre, en la región de los Altos Alpes, en Quasquara, en Córcega y en lugares tan lejanos como Nantes, los símbolos más antiguos y pacíficos de nuestro país han sido objeto de ataques.

SOS Calvario, una asociación nacional dedicada a la restauración de pequeños sitios del patrimonio religioso, alerta sobre esta serie de ataques y hace un llamamiento a la razón y al respeto.

En Montgenèvre: una cruz retirada en helicóptero

Hace unos meses, unos excursionistas tenían la buena intención de erigir una nueva cruz en las alturas de Montgenèvre, a 2.545 metros de altitud. Lamentablemente, esta colocación se llevó a cabo sin autorización previa.

El ayuntamiento decidió entonces retirar la cruz en helicóptero, una operación costosa (más de 5.000 euros de fondos públicos), a pesar de que la cruz original, que data del siglo XIX, sigue en su lugar.

El uso de un helicóptero parece algo desproporcionado a la realidad de la situación.

Los fieles han propuesto restaurar, de acuerdo con la ley y la historia, la cruz original, cuya existencia atestiguan nuestros archivos desde hace más de un siglo.

El simbolismo es impactante:

  • Este verano, un helicóptero colocó una cruz en los Pirineos españoles, lo cual fue recibido con gran emoción.
  • Unas semanas después, otro helicóptero en Francia retiró una cruz en nombre de la normativa.

En Córcega: una cruz anterior a 1905 condenada

En Quasquara, al sur de Córcega, el tribunal administrativo de Bastia ordenó la retirada de un calvario a la entrada del pueblo, a pesar de que esta cruz ya aparecía en mapas y testimonios antes de 1905.

No violaba ninguna ley: formaba parte de la historia del lugar, no de un debate ideológico.

La organización SOS Calvaires condena enérgicamente esta decisión, que, bajo el pretexto del laicismo, borra parte del patrimonio corso.

En Nantes: el símbolo del descenso

En Nantes, se han instalado basureros al pie de un Calvario, en pleno centro de la ciudad. Un gesto quizás involuntario, pero que revela una visión que se ha vuelto indiferente a lo sagrado. Cuando las cruces se convierten en mobiliario urbano, es nuestra memoria la que se daña.

La misma lesión

En una semana, Francia ha presenciado el traslado, la condena o el menosprecio de varias cruces.

Estas acciones, a veces administrativas, a veces ideológicas, reflejan una creciente ignorancia del significado de estos monumentos.

«Destruir una cruz es borrar parte de nuestra historia. Restaurarla es honrar a quienes construyeron Francia».

Estas cruces no son exigencias. Son hitos: de fe para algunos, de memoria para todos. Preservarlas es elegir la continuidad en lugar de la ruptura.

 

Por MICHEL JANVA.

JUEVES 16 DE OCTU8BRE DE 2025.

LESALONBEIGE.

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