l sacerdote Lázaro Prado Evangelista fue designado como nuevo exorcista de la Diócesis de Córdoba, luego de la salida de su antecesor, el padre Denise Courchense, quien desempeñó esa misión durante los últimos años.
El nombramiento se llevó a cabo en la parroquia de San Juan Bosco, ubicada en la colonia Paraíso donde el obispo emérito, Eduardo Patiño Leal le confirió de manera formal esta encomienda.
Además del padre Prado Evangelista, otros dos sacerdotes también recibirán el nombramiento de exorcistas, con lo cual la diócesis contará con un equipo especializado para atender a los fieles que soliciten este ministerio.
Sin embargo, aún faltan documentos oficiales para que inicie en esta nueva encomienda, explicaron autoridades eclesiásticas.
¿Qué es un sacerdote exorcista?
En la Iglesia católica, un exorcista es un sacerdote autorizado por el obispo para realizar oraciones especiales contenidas en el “Ritual de Exorcismos”, cuyo fin es liberar a personas, lugares u objetos de lo que se considera la influencia del maligno.
El trabajo de un exorcista no se limita a las ceremonias solemnes que son muy poco frecuentes, sino que también incluye oraciones de liberación, acompañamiento pastoral, discernimiento espiritual y apoyo a quienes experimentan problemas graves que perciben como de origen sobrenatural.
De acuerdo con las normas de la Iglesia, antes de proceder a un exorcismo se deben descartar causas médicas, psicológicas o psiquiátricas, por lo que los sacerdotes suelen trabajar en conjunto con profesionales de la salud.
La práctica del exorcismo se remonta a los primeros siglos del cristianismo. En el siglo III, algunos fieles laicos recibían el encargo de ser “exorcistas”, aunque con funciones limitadas. Con el tiempo, este ministerio quedó reservado únicamente a sacerdotes con autorización expresa del obispo.

El Concilio de Trento (siglo XVI) reafirmó esta práctica, y en 1614 se publicó la primera edición oficial del Rituale Romanum, que incluyó las oraciones para los exorcismos. En 1999, el Vaticano actualizó el ritual con el documento “De Exorcismis et Supplicationibus Quibusdam”, donde se establecen criterios más estrictos para la preparación de los sacerdotes y se subraya la importancia de distinguir entre problemas espirituales y enfermedades.
Hoy en día, cada diócesis puede designar uno o varios exorcistas. En el caso de Córdoba, con la llegada del padre Lázaro Prado Evangelista y sus dos compañeros, la Iglesia busca dar continuidad a un ministerio poco frecuente pero todavía vigente, que forma parte de su misión de atención espiritual.
Por ADRIANA LUNA
.LUNES 22 DE SEPTIEMBRE DE 2025.
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