Violento inicio de la Cuaresma en México, CEM exhorta a orar por la paz; obispos dispensan misas dominicales por bloqueos y ataques

La mañana del domingo 22 de febrero, primero del tiempo de cuaresma, marcó un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en México. Fuerzas federales abatieron a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo en Tapalpa, Jalisco. Este golpe, aunque celebrado por autoridades mexicanas y estadounidenses, desató una oleada de violencia en al menos 20 estados del país, con bloqueos, quema de vehículos, balaceras, incendios a bancos, tiendas departamentales y de conveniencia y ataques que paralizaron comunidades enteras. La inseguridad obligó a la suspensión de misas dominicales en diversas diócesis, destacando el impacto en el ámbito religioso y social.

El operativo, coordinado por el Ejército Mexicano con apoyo de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República, se llevó a cabo en la zona serrana de Tapalpa. Según la Secretaría de la Defensa Nacional, ‘El Mencho’ resultó herido de gravedad durante un enfrentamiento y falleció durante su traslado aéreo a la Ciudad de México. En el choque murieron otros cuatro integrantes del CJNG en el lugar, y tres más perdieron la vida en el camino, incluyendo al capo. Tres soldados resultaron heridos. Estados Unidos confirmó su colaboración, proporcionando información clave, ya que ofrecía 15 millones de dólares por su captura. Este abatimiento representa uno de los golpes más significativos al narcotráfico en años recientes, pero también un riesgo de escalada en la disputa por el control del CJNG.

La reacción del cártel fue inmediata y coordinada. El Gabinete de Seguridad reportó 252 bloqueos en vialidades de 20 entidades federativas, con Jalisco registrando el mayor número (65). Otros estados afectados incluyen Michoacán, Guanajuato, Colima, Tamaulipas, Nayarit, Zacatecas, Sinaloa, Aguascalientes, Hidalgo, Querétaro, Estado de México, Veracruz, Puebla, Chiapas, Tabasco, Guerrero, Baja California, Nuevo León, Oaxaca y Quintana Roo. Incendios de vehículos, saqueos a tiendas de conveniencia y ataques a gasolineras se extendieron rápidamente, obligando a activar protocolos de «código rojo» en varias regiones. En Jalisco, el gobernador Pablo Lemus informó de enfrentamientos adicionales y pidió a la población resguardarse. La violencia no solo afectó infraestructuras críticas, sino que generó pánico generalizado, con suspensiones de transporte público y alertas de consulados extranjeros, como el de Estados Unidos, recomendando a sus ciudadanos no salir de casa.

En el Estado de Jalisco, epicentro del caos, la inseguridad se sintió con particular intensidad en municipios de la región de Los Altos. Comunidades rurales y urbanas reportaron bloqueos en carreteras y amenazas directas, lo que llevó a la cancelación de actividades cotidianas. La diócesis de San Juan de los Lagos emitió un decreto dispensando a los fieles del precepto dominical para el 22 de febrero. En el comunicado, el vocero de la diócesis señaló la necesidad de priorizar la protección de la población civil ante los hechos de violencia registrados en diversos lugares del territorio diocesano. «Ante los hechos de violencia registrados en diversos lugares de nuestra diócesis y pensando en el bienestar e integridad del Pueblo de Dios», se lee en el documento, que insta a mantener la paz en las familias y orar por la serenidad.

Esta medida no fue aislada. En Tepatitlán de Morelos, párrocos como el de San Francisco de Asís optaron por suspender las misas vespertinas y, en su lugar, realizaron bendiciones con el Santísimo Sacramento para consolar a los feligreses pidiendo por la paz y tranquilidad de la comunidad.

Igualmente, tras los bloqueos e incendios en diversos puntos de la ciudad, fieles de las comunidades difundieron los mensajes de sus párrocos en los que anunciaban la cancelación de las celebraciones dominicales vespertinas como fue el caso de la parroquia de la Santísima Trinidad en Tepatitlán, el párroco, a través de un audio, exhortó a los responsables y encargados de grupos a comunicar la decisión por seguridad “debido a la ubicación en la que nos encontramos”.

La suspensión se extendió a otras entidades, como Morelos, donde comunidades en Temixco y Miacatlán anunciaron la cancelación de celebraciones eucarísticas a las 6:00 y 7:00 p.m., pidiendo a Dios fortaleza y protección. En Temixco, la parroquia de la Asunción lamentó los actos de vandalismo y enfatizó la importancia de la oración comunitaria, invocando a la Virgen de la Asunción como patrona.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), presidida por el obispo Ramón Castro Castro, emitió un comunicado al pueblo de Dios. Citando el Evangelio de Juan (14,27): «La paz les dejo, mi paz les doy; no se la doy como la da el mundo. No se turbe su corazón ni tenga miedo», los obispos expresaron cercanía con las familias afectadas por la violencia derivada del operativo contra el líder criminal. Exhortaron a reforzar medidas de seguridad personal, resguardarse en hogares y evitar desplazamientos innecesarios, siguiendo indicaciones de autoridades civiles. Además, invitaron a intensificar la oración por la paz en familias, parroquias y comunidades, enfatizando el compromiso de ser «sembradores de reconciliación y fraternidad». Encomendaron al país a la Virgen de Guadalupe, Reina de la Paz, pidiendo su intercesión maternal.

Este episodio de violencia no es aislado en la historia reciente de México. El CJNG, fundado en 2010, ha expandido su influencia a 21 estados, superando incluso al Cártel de Sinaloa en alcance. Su notoriedad por el tráfico de fentanilo y metanfetaminas hacia Estados Unidos, junto con ataques audaces contra funcionarios, lo ha convertido en una amenaza global. Expertos advierten que la muerte de ‘El Mencho’ podría desencadenar luchas internas por el liderazgo, exacerbando la inseguridad. Mientras tanto, las autoridades llaman a la calma, aunque la suspensión de clases en al menos 10 estados para el lunes 23 refleja la magnitud del temor.

En un contexto de Cuaresma, periodo de reflexión y penitencia para los católicos, la Iglesia mexicana se posiciona como un faro de esperanza. «Como Pueblo de Dios, los invitamos a intensificar la oración por la paz que tanto necesita nuestra nación», reitera la CEM. Sin embargo, la realidad impone prudencia adaptando la fe a la adversidad, con bendiciones que buscan restaurar la paz en medio del caos. México enfrenta ahora el desafío de reconstruir la tranquilidad, mientras este lunes, en el Estado de Jalisco bajo Código Rojo, la mayoría de las actividades económicas están suspendidas y existe la incertidumbre si la muerte del ‘Mencho’ marca el fin de una era o el inicio de otra más turbulenta.

1 comentario
  • Es muy importante el hacer del conocimiento mundial, la situación de nosotros los feligreses que hemos vivido esta violencia y hemos sido víctimas, en nuestro país….

    Excelente se ponga en contexto lo que paso, los comunicados,… por parte de la CEM…. Parroquias…

    … Dispensar de la Celebración Dominical… Es impactante… Más en la Catedral de la Virgen De San Juan de los Lagos…

    …los peregrinos en camino se quedaron…

    Viva Cristo Rey
    Viva la Virgen de Guadalupe

    Muy bien Guillermo Gazanini.

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