Casi por unanimidad fue aprobada una resolución en el Parlamento Europeo que pide una política exterior feminista y “transformadora de género” y que sitúa explícitamente el reconocimiento de las mujeres trans como mujeres en el marco de los derechos de las mujeres.
Los miembros de los partidos derechistas, cristianos, CDU y CSU en el Parlamento Europeo, votaron casi unánimemente a favor de una resolución que exige una política exterior feminista y transgénero para la Unión Europea. La resolución fue aprobada con 340 votos a favor y 141 en contra. Los miembros de AfD votaron unánimemente en contra.
En el texto, el Parlamento pide a la Comisión Europea y al Consejo que apliquen una “política exterior, de seguridad y de desarrollo feminista” que incluya una “visión transformadora de género”.
Los derechos de las mujeres y la igualdad de género se describen como «prerrequisitos fundamentales para la democracia, la justicia social y el desarrollo sostenible». Al mismo tiempo, la resolución exige que se preste especial atención en la política exterior a la protección de los «grupos marginados, incluidas las personas transgénero». Un pasaje clave exige el «pleno reconocimiento de las mujeres trans como mujeres». Este reconocimiento debería formar parte explícita de las políticas de mujeres e igualdad y también debería promoverse a nivel internacional, en particular en los organismos de las Naciones Unidas.
La Unión cristiano demócrata apoya la política de género
El texto no trata a las mujeres trans como un grupo independiente junto a las mujeres, sino que las clasifica dentro de los derechos de las mujeres. La resolución no establece una distinción conceptual entre sexo biológico e identidad de género.
Además, la decisión exige la aplicación de la perspectiva de género en todos los ámbitos políticos y un aumento de la proporción de mujeres en puestos de liderazgo, por ejemplo, en la diplomacia y las misiones de mantenimiento de la paz.
También se insta a la Comisión Europea a desarrollar instrumentos para el seguimiento de las regresiones democráticas y los retrocesos en los derechos de las mujeres.
La resolución no es jurídicamente vinculante. Sin embargo, se considera una directriz política para la actuación internacional de la Unión Europea. Al votar a favor, la CDU y la CSU en el Parlamento Europeo respaldan su contenido, incluidas sus disposiciones sobre política transgénero.
BRUSELAS, BÉLGICA.
SÁBADO 14 DE FEBRERO DE 2026.
JUNGEFREIHEIT.

