* El fracaso duele menos cuando el amor está cerca
¿Te has preguntado alguna vez por qué deseamos tanto que nuestros hijos triunfen?
- Porque creemos que les traerá felicidad.
- A veces, aunque rara vez nos damos cuenta, también queremos que logren lo que nosotros no logramos. Inconscientemente, proyectamos en ellos una versión más perfecta de nosotros mismos.
- Otras veces, empezamos a temer que si nuestro hijo no es el mejor, nosotros mismos tendremos que sentirnos avergonzados por ser menos exitosos.
Nosotros, los adultos, alimentamos la espiral de la búsqueda de resultados cada vez mejores, creyendo que el éxito es la clave de una buena vida.
Y al hacerlo, a menudo inconscientemente:
- Privamos a los niños de la alegría de la acción,
- Del esfuerzo, de descubrir que está bien intentarlo y… cometer errores.
¿Qué es más importante que el resultado?
La propia niña y el esfuerzo que pone en todo lo que intenta hacer a diario.
Recuerdo una conversación con una adolescente que, durante una reunión, «abrió» todo su dolor.
Dijo que cuando llegaba a casa con una B o una C en lugar de una A, le hacían preguntas como:
«¿Quién sacó una A?»
«¿Por qué solo eso?»
«¿No puedes permitirte más?»
Por MALGORZATA DUDZINSKA.
DOMINGO 7 DE DICIEMBRE DE 2025.
NIEDZIELA.

