Estados Unidos adjudicó su primer contrato para la venta de petróleo venezolano confiscado desde que lanzó un ataque contra el país sudamericano y secuestró a su presidente, Nicolás Maduro. El contrato fue otorgado a la firma comercial Vitol, uno de cuyos ejecutivos fue un importante donante a la campaña de reelección del presidente Donald Trump, según el Financial Times.
El gobierno de Trump ha declarado que asegurar el control sobre la producción y las exportaciones petroleras venezolanas es el pilar central de su estrategia.
Tras el secuestro y la entrega
de Maduro
el 3 de enero,
Trump afirmó
que Washington «gobernaría» Venezuela
durante un período de transición
y que necesita
«acceso total… al petróleo
y a otros bienes de su país».
Según el FT, el cargamento inicial fue adjudicado a Vitol en una subasta a puerta cerrada realizada por el Departamento de Energía de EU. La venta forma parte de un plan más amplio para comercializar hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, actualmente bajo control estadounidense, señaló el periódico.
Un importante operador de Vitol, John Addison, quien se reunió con Trump en la Casa Blanca la semana pasada, supuestamente participó en las gestiones de su compañía para cerrar el acuerdo de 250 millones de dólares para crudo venezolano.
Addison donó
más de 6 millones de dólares
a comités de acción política
que apoyan la campaña
de reelección de Trump,
según informó el FT.
Fuentes informaron al periódico que la comercializadora de energía Trafigura también ha comprado crudo venezolano por un valor aproximado de 250 millones de dólares bajo el mismo programa.
Según varios medios de comunicación estadounidenses que citan a un funcionario anónimo de la administración Trump, se espera que se concreten más ventas en los próximos días y semanas.
El crudo vendido proviene de cargamentos interceptados en el marco de la Operación Lanza del Sur, una operación militar estadounidense que ha visto abordados petroleros vinculados a Venezuela en el Caribe y otras regiones. Washington ha presentado la acción como parte de una ofensiva más amplia contra los flujos de petróleo sancionados procedentes de Venezuela, Irán y Rusia.
El ejército y la Guardia Costera estadounidenses han interceptado seis buques en aguas internacionales en las últimas semanas, incluido el Marinera, de bandera rusa, al noroeste de Escocia. Moscú ha condenado la incautación del petrolero por considerarla una violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y ha exigido la liberación inmediata de Maduro.
WASHINGTON, DC.
VIERNES 16 DE ENERO DE 2026.
FINANCIALTIMES.

