Sacerdote pederasta mexicano que dentro de una iglesia abusó de un menor de edad, fue condenado a solo cuatro años y 1’0 meses de prisión, por las autoridades judiciales del estado de Chihuahua.
Destaca la lentitud del proceso contra el pederasta, ya que los hechos ocurrieron hace 12 años y durante todo ese tiempo no recibió sentencia alguna.
La lentitud de la justicia civil en sancionar al infractor también se presenta desde el punto de vista eclesiástico, pues a pesar de haber pasado 12 años de lo ocurrido, y estar plenamente confirmado el delito, su expulsión del estado clerical no ha sido dictada durante todo ese lapso.
Oficialmente, la Fiscalía especializada emitió el siguiente informe:


