
La difícil situación de esta joven cristiana de Lahore ha provocado indignación internacional. A pesar de su certificado de nacimiento y de que una investigación cuestiona la validez de su matrimonio, el sistema judicial pakistaní le ha permitido permanecer con un hombre de 30 años. Sin embargo, un nuevo procedimiento legal podría dar lugar a una revisión del caso.
El caso de Maria Shahbaz se ha convertido en un símbolo de la vulnerabilidad de las jóvenes cristianas en Pakistán.
- Según su padre y varias organizaciones de derechos humanos, la adolescente fue secuestrada el 26 de julio de 2025, cuando solo tenía 13 años, y obligada a abandonar su fe cristiana y casarse con Shehryar Ahmad, un hombre musulmán de 30 años.
- Casi un año después, Maria sigue separada de su familia.
- Está embarazada y a punto de dar a luz, según reveló Kelsey Zorzi, asesora legal y directora de defensa de la libertad religiosa global en ADF International, en una entrevista con el canal de noticias católico estadounidense EWTN.
Este embarazo añade una dimensión aún más dramática a un caso en el que, presuntamente, se vulneraron repetidamente los derechos de los niños, la libertad religiosa y la legislación sobre el matrimonio infantil.
- Tras la desaparición de su hija, el padre de María intentó denunciar su secuestro.
- Según los abogados de la familia, la policía de Lahore demoró el registro de la denuncia.
- El 31 de julio de 2025, pocos días después del presunto secuestro, el tribunal de Model Town puso a María bajo la custodia de Shehryar Ahmad.
Para justificar su decisión, el tribunal se basó en documentos que indicaban que la joven tenía 18 años y había elegido libremente convertirse al islam y contraer matrimonio. Su padre, por otro lado, sostiene que su partida de nacimiento establece claramente que tenía 13 años en el momento de los hechos. Según se informa, una investigación también confirmó que María era menor de edad y que el certificado de matrimonio presentado ante el tribunal había sido falsificado. A pesar de estos elementos, la niña no fue devuelta a su familia.
María es una niña.
Fue secuestrada,
se descubrió
que sus documentos eran falsos
y el tribunal la devolvió al hombre
que la había raptado
sin siquiera verificar su edad”,
denuncia Lazar Allah
Rakha, abogado pakistaní involucrado en el caso. Según él, el tribunal encargado de revisar el caso tiene la oportunidad de “corregir una grave injusticia”. El 25 de marzo de 2026, el Tribunal Constitucional Federal de Pakistán rechazó una petición presentada por el padre de María y ratificó la decisión de que ella debe permanecer con el hombre presentado como su esposo. Según Kelsey Zorzi, los jueces ignoraron el certificado de nacimiento oficial y se basaron únicamente en una evaluación física de la edad de la adolescente.
Para ADF International, este enfoque es contrario a la legislación pakistaní y a los compromisos internacionales del país. Un menor no puede dar su consentimiento válido para contraer matrimonio o cambiar de religión, especialmente cuando existen sospechas de secuestro, coacción o falsificación.
Se ha iniciado un nuevo proceso judicial.
- El sistema judicial pakistaní ha accedido a revisar el caso, pero aún no se ha anunciado una fecha definitiva para la audiencia.
- Por lo tanto, Maria permanece con Shehryar Ahmad, sin acceso libre e independiente a su familia.
- Sus partidarios creen que las declaraciones en las que supuestamente consintió el matrimonio fueron obtenidas bajo la influencia de su presunto secuestrador.
- El 9 de julio de 2026, el Parlamento Europeo adoptó una resolución sobre «el secuestro, la conversión forzada y el matrimonio infantil de Maria Shahbaz». Los eurodiputados pidieron que la adolescente tuviera acceso a representación legal independiente, que se reuniera con su familia y que recibiera apoyo médico y psicológico.
El texto sitúa este caso en el contexto más amplio de la violencia que sufren las minorías religiosas en Pakistán.
- Según ADF International, más de mil jóvenes cristianas, hindúes o pertenecientes a minorías son obligadas a convertirse y a casarse cada año.
- El caso de María ilustra un patrón frecuentemente denunciado: una adolescente desaparece y luego reaparece con un certificado de conversión y un certificado de matrimonio que la acreditan como adulta. Estos documentos se utilizan posteriormente para impedir que sus padres recuperen la custodia.
Ahora embarazada, María sigue esperando que un tribunal examine a fondo su edad, la autenticidad de sus documentos y las circunstancias de su conversión. La próxima decisión determinará si el sistema judicial pakistaní realmente pretende proteger a los niños pertenecientes a minorías religiosas.
Por MANON BORDIER.
SÁBADO 18 DE JULIO DE 2026.
TCH.

