Renovarse cada día

¡Hermosa la pluma del mensajero que trae buenas nuevas!

Ruan Ángel Badillo Lagos

Abstract

Despojarse de todo significa reconocer lo que debe cambiar y elegir la verdad. La auténtica transformación no consiste simplemente en abandonar el mal, sino en aprender a practicar el bien con perseverancia. La vida espiritual necesita renovarse constantemente. Así como un árbol se marchita cuando pierde su sustento, el corazón pierde su fruto cuando se aparta de Dios. La verdadera vida permanece viva porque cada día encuentra en Él la fuerza para renovarse.


Hay momentos en la vida en los cuales el pasado deja de representar la realidad presente. No porque haya sido malo en sí mismo, sino porque ya no es suficiente. Entonces surge una invitación profunda: despojarse de la vida anterior, renovar el espíritu de la mente y revestirse del Humano Nuevo. No se trata solo de modificar hábitos externos, sino de renacer interiormente.

Despojarse significa reconocer aquello que debe cambiar, abandonar la mentira, el engaño, el robo, las palabras confusas y las intenciones dañinas. Implica una decisión firme, es decir, desechar lo falso, optar por la verdad, renunciar a lo ajeno y aprender a construir mediante el esfuerzo honesto.

Ese despojo no deja un vacío; abre espacio para una vida nueva, trabajar, hacer el bien, practicar la justicia y vivir la santidad de la verdad. Quien cambia de dirección no únicamente abandona el mal, sino que aprende a obrar el bien. Esa transformación exige perseverancia.

Vivir de manera nueva, tanto en las acciones como en las palabras, expresa una realidad interior, la vida anterior ha quedado atrás. No bastan las buenas intenciones si no producen frutos. Por ello, el llamado es claro. Evitar las palabras engañosas, vivir con coherencia, practicar la amabilidad, la compasión y el perdón. Perdonar limpia el corazón, impide el gobierno de la herida sobre la vida y renueva la mente al romper el ciclo del resentimiento para dar paso al amor.

El árbol frondoso: cuando el fruto se seca

En cierta ocasión apareció un árbol frondoso, lleno de aparente vida. Tiempo después, ese árbol estaba seco, acabado. Surgió entonces una pregunta inevitable, ¿por qué se secó? La respuesta brotó con claridad, toda vida necesita renovarse cada día.

La vida espiritual —y también la vida del carácter— necesita riego constante. Un árbol puede lucir fuerte y saludable; sin embargo, si pierde el sustento termina marchitándose. Lo mismo ocurre con quien descuida su interior. Puede conservar una buena apariencia, pero al abandonar la verdad, normalizar el engaño o postergar el perdón, los frutos desaparecen poco a poco.

Este llamado no pertenece únicamente a la juventud. Alcanza a toda persona, porque incluso la experiencia no impide perder el rumbo. La verdadera transformación requiere paciencia, determinación y una transformación real.

Como ese árbol, la vida puede florecer o secarse según el cuidado brindado a lo esencial. Por eso, el llamado permanece vigente. Despojarse de la vida anterior, renovar la mente y revestirse del Humano Nuevo. Vivir con justicia y santidad, rechazar la mentira, practicar el bien y aprender a amar con amabilidad, compasión y perdón. Solo así la vida permanece verdaderamente viva, porque nunca deja de renovarse.

Pensador, reflexivo y analítico sobre la realidad del mundo contemporáneo; promotor del bien común, de la justicia social y de la dignidad de las personas. Creador del Método de Estilo Educativo Único (MEEU); se ha formado como Maestro de educación, directivo de diferentes instituciones, con Diplomado en Calidad Educativa para Cuerpos Directivos, fundador de la escuela Tierra y Libertad, pedagogo nato y matemático. Se ha desempeñado como asesor técnico del cuerpo directivo y soy miembro ejecutivo de la Asociación Civil Formando para la Vida; liturgo, laico católico comprometido, comunicador de la belleza y grandeza de la presencia real y gracia de Dios. Además, es columnista en diferentes espacios periodísticos tanto impresos como digitales. El Diario de Xalapa, El Heraldo de Xalapa, La Agencia Católica de Noticias ACN, La Aldea de la Información, Bitácoras Políticas de Noticias, El Matutino virtual e Infovaticana.com. Se desempeña como escritor, autor de diferentes libros: Experiencia de un alma, RUAH, Los secretos de mi alma, próximamente Pinceladas de verdad. Actualmente es miembro Premium de la Academia.edu, así como Coordinador del Consejo de Sabios de Veracruz. Ha participado en el programa de radio por Internet titulado “Identidad Católica”, en RADIO Kirios El centro de la radio. También es coordinador de la comunidad “Nueva Jerusalén”, tenista y socio activo, Vicepresidente de la Administración del Club Britania. Socio del Casino Jalapeño, altruista con una conducta humana ética entrañable; ocupado y preocupado por la atención desinteresada por el otro. Actualmente dueño de la Editorial Badillo, y Director General de la revista Xalapa Vive.
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