Una «historia» de la escritora Evelina Santangelo, publicada por «L’Osservatore Roma», el diario oficial del Vaticano editado por Andrea Monda, ha provocado enorme escándalo.
Para entender por qué, basta con citar algunos fragmentos valiosos: «Benny Thompson estaba satisfecho. Las últimas pruebas habían demostrado que, gracias al tratamiento semanal de electrochoques en su pene, su erección nocturna mejoraba increíblemente». Y también: «Hasta su trasero estaba más firme que cuando era niño». Expresiones más propias de una novela de «armonía» que de la voz oficial de la Iglesia católica.
LA HISTORIA DEL SÁBADO: EL INMORTAL
Por Evelina Santangelo para «L’Osservatore Romano»-
Extractos
Benny Thompson se despertó y desayunó su batido diario.
Las 50 pastillas que tomó inmediatamente después le proporcionaron los nutrientes que necesitaba.
La ducha solar LED lo revitalizaba. Los 90 minutos de ejercicio diario lo dejaban súper tonificado. Los músculos bien definidos bajo la piel, rejuvenecidos por los tratamientos, eran una señal tangible de su destreza física: un hombre de cincuenta años que ya había alcanzado la edad biológica de un treintañero.

Llevaba años viviendo esa vida meticulosamente planificada: despertarse a las 4 a.m., batido, suplementos y pastillas, cabina de bronceado, terapia de infrarrojos, resonancias magnéticas, una treintena de ejercicios de tonificación, recientemente aumentados con 20.000 abdominales en 30 minutos utilizando una máquina personalizada, y luego tratamientos electromagnéticos para fortalecer el suelo pélvico, almuerzo a las 9 a.m. y, un par de horas después, cena con verduras, ensalada, tubérculos, semillas, frutos secos… todo de primera calidad.
Sexo programado, sueño programado de 8 p.m. a 4 a.m., transfusiones periódicas de plasma de personas más jóvenes, análisis de sangre y orina regulares.
Un equipo de decenas de médicos, nutricionistas y entrenadores personales al servicio de su bienestar inmaculado. Un búnker contra tornados y guerras nucleares a disposición de su integridad física.
Benny Thompson era un hombre satisfecho. Las últimas pruebas habían demostrado que, gracias al tratamiento semanal de electroshock en su pene, Sus erecciones nocturnas mejoraron drásticamente: de 2 horas y 13 minutos a 3 horas y 30 minutos. Y esto lo hacía sentir más vivo y vital que nunca, porque a sus 50 años, ese resultado tenía algo de milagroso, como su rostro terso, sin una sola arruga de expresión.
Vivir solo no había sido un logro fácil. Nadie lo distraía de su rutina. Por otro lado, siempre había sido de los que perseguían sus metas con tenacidad y altruismo. Primero como emprendedor tecnológico y ahora como aspirante a inmortal. […]

CIUDAD DEL VATICANO.
SÁBADO 13 DE SEPTIEMBRE DE 2025.
MIL.

