Últimamente hemos escuchado hablar de la gran reforma electoral, cuyas consecuencias impactarían en una nueva forma de acceder al poder. Necesitamos reflexionar. ¿Qué necesita México? ¿Centralización o apertura? Con la inminente reforma se pretenden modificar tanto la Constitución como las leyes federales que regulan la materia. Se promoverán nuevas reglas, nuevas formas de proporcionar recursos a los partidos políticos e incluso podría modificarse la manera en que está constituido el Poder Legislativo. La presidente Claudia Sheinbaum instruyó en agosto del presente año, la creación de una “Comisión”, para que ésta trabaje en un diagnóstico del modelo electoral actual y confeccioné una reforma legislativa, so pretexto de la democracia, la austeridad y la justicia. La Comisión está encabezada por Pablo Gómez, político de larga trayectoria, quien en numerosas ocasiones ha sido legislador federal. La situación que es necesario apuntar, es que la comisión está integrada por personas afines al régimen y no dieron espacio para voces opositoras.
Al pueblo bueno, pero no sabio se le ha dicho que la reforma electoral es necesaria en innumerables ocasiones. Primero se dijo que el INE no era una institución confiable. A partir de las últimas elecciones, el régimen reconoció que el INE es un “organismo autónomo”, pero argumentó que cómo se gasta mucho dinero en las elecciones, propondría eliminar las curules plurinominales. Unas semanas después, el régimen ha acotado que no pretende eliminar las curules plurinominales sino modificar la manera en que se reparten las curules: pasar de lista cerradas dictadas por las dirigencias a un mecanismo de primeros perdedores. De esta manera “las élites partidistas y sus cúpulas” no impondrían legisladores, sino que los espacios serían para quienes, dentro de la oposición, movilizaron el voto. Esta idea es sumamente interesante.
Respecto a la existencia de legisladores plurinominales (o de representación proporcional) quisiera compartir lo que me enseñó una abogada experta en constitucional y electoral: No debería existir la figura de plurinominal en la Cámara de Senadores, ya que éstos representan a las entidades federativas. Sin embargo, en la Cámara de Diputados, sí es fundamental se preserve la figura de la “representación proporcional” ya que éstos representan al pueblo, por lo cual debe garantizarse voz y voto a todas las voces.
En la mayoría de las ocasiones, el candidato que obtiene la curul no representa a la mayoría de los ciudadanos. Supongamos que, en un distrito electoral, el candidato A obtiene el cargo a diputado federal con el 33% de la votación. El candidato B logró ser votado por el 25% de los votos y el candidato C consiguió el 19% de los votación. Si hacemos la suma, notaremos que el candidato que consiguió la diputación no fue votado por la mayoría, que son los votos sumados de B y C (44%). La existencia de plurinominales obedece al principio democrático de visibilizar a quienes no ganaron.
Si puedes y quieres hacer algo, participa en los foros que se están llevando a cabo en varias ciudades del país y defiende la democracia. Si no puedes asistir presencialmente a alguna de las reuniones, puedes mandar una propuesta en línea. El enlace es el siguiente: https://www.reformaelectoral.gob.mx/

