El 16 de febrero de este año, se llevó a cabo el Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y Niñas, en la Cámara de Diputados. La invitada estelar fue Reem Alsalem, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas. El evento fue organizado por algunas organizaciones feministas (abolicionistas y radicales), pero tuvo el apoyo de algunos diputados del PT, PAN y MORENA. Sin ese apoyo institucional, no se hubiera podido llevar a cabo el evento.

Reem Alsalem señaló que, pese a los esfuerzos legales para erradicar la violencia contra las mujeres y niñas, ésta no solo persiste, sino que incluso, en algunos lugares, se ha intensificado. Habló de los feminicidios, de la impunidad y falta de acceso a la justicia, de la discriminación femenina y de los efectos devastadoras de las guerras en miles de mujeres y niñas. También señaló que la militarización y la “austeridad” en los programas de atención a las mujeres y niñas intensifican la violencia.
Alsalem señaló que las desapariciones de mujeres y niñas han sido persistentes, y que en los procesos hay deficiencias tanto en la investigación como en la reparación del daño. Denunció que no hay apoyos suficientes para las familias de las mujeres y niñas desaparecidas y que muchas instituciones de “supervisión” no son autónomas.
En la segunda parte de su ponencia, habló del rostro cambiante del fenómeno del “patriarcado”: gestiones con muchos recursos que buscan legitimar la cosificación y la explotación de las mujeres. Fue increíble escucharla argumentar que:
- La eliminación del sexo biológico tanto en el lenguaje como en la categoría jurídica de mujer no sólo nos borra y desplaza, sino que dificulta la estadística, el diseño de políticas públicas y el acceso a la justicia.
- Que mediante el lenguaje se busca normalizar la prostitución como una forma de trabajo, cuando en realidad es una práctica de explotación humana que vulnera múltiples derechos humanos. Recomendó la implementación del modelo nórdico que proporciona apoyo y vías de salida para las víctimas y penaliza a quienes compran actos sexuales (así como a los proxenetas).
- Que el consumo de pornografía incrementa la violencia contra las mujeres y niñas, ya que normaliza la opresión sexual. Quienes consumen este material se vuelven más violentos en su vida cotidiana, razón por la cual insta a los estados a que la reconozcan como un sistema de explotación y violencia, para que se penalice su consumo, producción, almacenamiento y distribución.
- Denunció que los vientres de alquiler son una forma de explotación reproductiva que mercantiliza la capacidad reproductiva de las mujeres, sobre todo pobres; sino que también permite la trata humana, ya que los hijos concebidos son vendidos al mejor postor; sin establecer requisitos que eviten que pedófilos, psicópatas y vendedores de órganos puedan comprar seres humanos indefensos.
- Finalmente explicó que el reforzamiento de los estereotipos sexistas en la cultura están dañando a la infancia. Una niña que no cumple con un estereotipo “femenino” no es un niño atrapado en el cuerpo equivocado. Que le da mucho gusto que en varios países están dando marcha atrás a esta agenda que ha provocado la confusión y la mutilación de los cuerpos de niños que simplemente quieren escapar de estereotipos sexistas. Ojalá los ministros de nuestra Corte la hubieran escuchado…
Al evento asistimos mujeres con diferentes contextos e ideologías de distintas ciudades del país. Escuchamos con interés y aplaudimos su trabajo, ya que, a nivel internacional, la relatora ha sido criticada y acusada de transfobia por el sólo hecho de afirmar que los derechos humanos de las mujeres se fundamentan en nuestro sexo biológico.
Kenia López Rabadán del PAN dio las palabras de bienvenida y la diputada Anais Burgos de MORENA dio un discurso, donde de manera desatinada quiso exaltar los logros de la 4ta transformación diciendo que Claudia Sheinbaum gobernaba para las mujeres. Simbólicamente obsequió a la relatora una cartilla de los derechos humanos de las mujeres. Sin embargo, la diputada morenista, en su discurso, avaló la agenda transgenerista al incorporar los conceptos de “intereseccionalidad” y “mujeres en todas sus diversidades”. En el video transmitido por las redes sociales de la Cámara de Diputados apenas y se escuchan los gritos de desacuerdo de las mujeres que le gritaban: “no llegamos todas las mujeres”, y “los hombres no pueden convertirse en mujeres”. Sin embargo, la revista PROCESO sí visibilizó este acto de inconformidad ciudadana en el artículo “Cuando el discurso oficial chocó con las feministas”. Sólo vale la pena aclarar: TODAS las mujeres que acudimos fuimos a visibilizar que el discurso oficial no cumple con las necesidades de protección de las mujeres. No sólo las que se consideran feministas.
Posteriormente se llevó a cabo un encuentro de mujeres con Reem Alsalem. Ese evento es digno de desarrollar en otra nota informativa…


