* “En las últimas décadas han surgido nuevos problemas”
Esta mañana del lunes 27 de abril, León XIV recibió en el Palacio Apostólico a la impugnada dirigente de la cismática iglesia anglicana, la Iglesia de Inglaterra: Sarah Mullally, Arzobispa de Canterbury.
En un contexto marcado por profundas divergencias doctrinales dentro de la Comunión Anglicana, particularmente en torno a la figura tan controvertida de Sarah Mullally, el Papa León XIV, sin perder la sobriedad, evocó de manera realista el surgimiento de «nuevos problemas»
Figura sumamente controvertida, Sarah Mullally encarna profundos cambios dentro del anglicanismo, que han provocado una fuerte oposición, incluso dentro de la propia Iglesia.
- Siendo la primera mujer en ocupar este cargo, se ha convertido en un punto central de las tensiones relacionadas con la ordenación de mujeres, así como por sus posturas sobre temas sociales delicados.
- Ante esta situación, el Papa León XIV adoptó un tono mesurado, pero sin eludir las dificultades. Una frase clave de su discurso lo atestigua: «En las últimas décadas han surgido nuevos problemas que dificultan el camino hacia la plena comunión».
Detrás de esta formulación sobria, describió Quentin Finelli, la observación es clara: los obstáculos a la unidad ya no provienen únicamente de viejas disputas, sino también de fracturas recientes vinculadas a desarrollos doctrinales y pastorales.
Más del 80% de los miembros de la iglesia anglicana la ha desconocido, en virtud de su apoyo al aborto, a la ideologóia de género y a las bodas homosexuales. Por ello es que la comunidad anglicana global conformó una nueva agrupación que la aglutina. Se le conoce como GAFCON: Global Anglicans.
De tal suerte que la reunión de León XIV con la señora Sarah Mullally representa un encuentro con una dirigente de una minoría anglicana, impugnada, pero formalmente reconocida por la monarquía británica. GAFCON se define oficialmente así:
Nuestra visión es que la Biblia ocupe el lugar central de la Comunión Anglicana. Nos fundamentamos en la Biblia, nos regimos por la Declaración de Jerusalén de 2008 y estamos dirigidos por un Consejo de Primados que representa a la mayoría de los anglicanos del mundo.
Somos un movimiento global que reúne a anglicanos auténticos, custodia el evangelio de Dios, forma líderes auténticos y genera recursos misioneros, ¡para la gloria de Dios!

Desde su nacimiento, la llamad aiglesia anglicana ha estado rodeada de escándalos. Es cismática, dado que es producto de la decisión de un monarca, Enrique VIII, que desconoció al Papado, en su afán de obligar al Vicario de Cristo a aceptar sus divorcio.
Esta mañana de lunes, al dirigirse al Arzobispo, León XIV recordó el encuentro que tuvieron Pablo VI y el Arzobispo Michael Ramsey, ocurrido sesenta años atrás. También expresó su gratitud por la labor del Centro Anglicano de Roma, fundado igualmente hace sesenta años, y extendió un saludo especial a su Director, el Obispo Anthony Ball, quien esta noche será nombrado por el Arzobispo Mullally como su Representante ante la Santa Sede.
«La paz sea con vosotros»: el saludo de Cristo resucitado.
El núcleo del discurso de León XIV fue una reflexión sobre el tiempo pascual y las primeras palabras de Jesús resucitado: «La paz sea con vosotros».
León XIV recordó un tema que ya ha expresado en otras ocasiones: la paz de Cristo resucitado es una paz «desarmada».
«Esto se debe a que Él siempre ha respondido a la violencia y la agresión desarmado, invitándonos a hacer lo mismo», explicó el Papa, haciéndose eco de lo que ya había afirmado en su Mensaje para la 59.ª Jornada Mundial de la Paz, el 1 de enero de 2026.
Los cristianos, añadió, están llamados a dar juntos «un testimonio profético y humilde de esta profunda realidad». .

León XIV abordó con franqueza el tema de la unidad cristiana, observando que «si bien nuestro mundo sufriente necesita urgentemente la paz de Cristo, las divisiones entre los cristianos debilitan nuestra capacidad para ser portadores eficaces de esa paz».
Por ello, exhortó a ser «constantes en la oración y en nuestro compromiso de eliminar todo obstáculo que impida la proclamación del Evangelio».
En este contexto, León XIV reveló un aspecto personal de su ministerio, recordando el lema que escogió en su consagración episcopal: In Illo uno unum , «En el Uno —es decir, Cristo— somos uno», una expresión tomada de San Agustín. Esta elección atestigua cómo la atención a la unidad, tanto dentro como fuera de la Iglesia, siempre ha acompañado su ministerio pastoral.
El Papa reconoció la complejidad del diálogo teológico entre anglicanos y católicos, iniciado hace exactamente sesenta años con la Declaración Conjunta de Pablo VI y Ramsey, que hablaba de la búsqueda de la «restauración de la plena comunión en la fe y la vida sacramental».
Si bien admitió que «se ha avanzado mucho en algunos temas históricamente divisivos», León XIV no ocultó las dificultades actuales:
«En las últimas décadas, han surgido nuevos problemas que dificultan discernir el camino hacia la plena comunión».
Con la bula Apostolicae Curae de 1896, León XIII declaró inválidas todas las ordenaciones conferidas según el rito anglicano, considerándolas desprovistas de todo efecto sacramental. A esto se suma la cuestión de las ordenaciones femeninas, que la Iglesia católica también considera inválidas, como lo reafirmó definitivamente San Juan Pablo II en la Ordinatio Sacerdotalis de 1994.
CIUDAD DEL VATICANO.
LUNES 27 DE ABRIL DE 2026.
SNP/ACN.

