El martes 1 de julio, la fiscalía de Limoges desestimó la denuncia por crímenes de lesa humanidad de exalumnos del colegio católico privado Ozanam de Limoges. Según nuestra información, la fiscalía considera que el plazo de prescripción ha prescrito.
Exalumnos de la institución católica privada Ozanam de Limoges, una rama de la congregación Bétharram hasta la década de 1970, esperaban que los delitos prescribieran al presentar una denuncia el pasado mayo por «crímenes contra la humanidad». Las víctimas, que formaron un colectivo, fueron recibidas este martes 1 de julio por el fiscal de Limoges, quien indicó que, según nuestra información, no están dando curso a las denuncias.
Además, entre febrero y mayo se presentaron otras ocho denuncias individuales, cinco de ellas del colectivo, por actos de castigos corporales, humillaciones, tocamientos y violaciones que se remontan a los años 1960 y 1970 contra la congregación religiosa de los Padres de Betharram.
En efecto, el plazo de prescripción ha expirado.
Los esfuerzos del colectivo no fueron suficientes para levantar el plazo de prescripción de 30 años para los actos de violencia física y sexual, lo que hace que estas denuncias sean inadmisibles para el fiscal, quien, según nuestra información, se basa en la legislación francesa.
El colectivo destacó la voluntad del Parlamento Europeo de eliminar la prescripción de los casos de violencia sexual contra menores. La votación de los eurodiputados el 17 de junio fue mayoritariamente favorable a esta idea. El Parlamento Europeo tendrá que negociar con los Estados miembros y la Comisión, que pretende ampliar la prescripción en lugar de eliminarla.
PARIS, FRANCIA.
MARTES 29 DE JULIO DE 2025.
FRANCEBLEU.

