Coatzacoalcos, Ver. – Del 7 al 9 de noviembre se llevó a cabo, por primera vez en la Diócesis de Coatzacoalcos, el retiro “El Viñedo de Raquel”, una experiencia de sanación interior dirigida a acompañar a personas que han vivido la pérdida y el dolor emocional tras un aborto.
Este retiro de fin de semana combina ejercicios terapéuticos, acompañamiento espiritual y celebraciones vivas, con la intención de crear un espacio seguro para expresar emociones como la vergüenza, la culpa, la rabia y el duelo, avanzando así hacia el perdón y la esperanza. Apreciada en todo el mundo como una terapia para el alma, la experiencia propone un camino integral de reconciliación interior con Dios, consigo mismos y con la vida.
Una vivencia que abre paso a la esperanza
El primer retiro en Coatzacoalcos reunió a 15 participantes, hombres y mujeres de la región sur de Veracruz, acompañados por facilitadores provenientes de Colombia, enviados por la casa matriz de Rachel’s Vineyard en los Estados Unidos, junto con servidores de la Diócesis de Córdoba y el equipo anfitrión diocesano.
El encuentro contó con la presencia de los presbíteros Misael Martínez López y Gregorio Salomé Francisco, y concluyó con la celebración eucarística presidida por Mons. Rutilo Muñoz Zamora, obispo de Coatzacoalcos.
El ambiente, marcado por la serenidad, la confidencialidad y el mutuo respeto, ofreció a cada participante la posibilidad de confrontar sus heridas y permitir que el amor de Dios tocara lo más profundo del corazón.
Quienes han participado en “El Viñedo de Raquel” describen cambios concretos tras vivir el fin de semana: reducción de la culpa paralizante, acceso a recuerdos y sentimientos antes bloqueados, y la posibilidad de dar voz al duelo.
Los testimonios recogen historias de restauración, donde la experiencia se percibe como un punto de inflexión que abre paso a la reconciliación interior y al reencuentro con la esperanza.
Un enfoque integral: psicológico y espiritual
El Viñedo de Raquel articula una propuesta única al integrar herramientas psicológicas con un acompañamiento espiritual centrado en la misericordia de Dios.
Por un lado, los ejercicios terapéuticos permiten procesar el trauma, reconocer emociones reprimidas y dar estructura al duelo; por el otro, la oración, el silencio, la confesión y la Eucaristía revelan la dimensión espiritual del perdón y la sanación.
Esta doble vía —psicológica y espiritual— busca la restauración integral de la persona, aliviando el peso del dolor emocional y abriendo un horizonte de vida nueva. De esta manera, cada retiro se convierte en un encuentro de fe y reconciliación donde la compasión de Dios actúa en lo más íntimo del alma humana.
Una semilla de misericordia en el sur de Veracruz
El Viñedo de Raquel en Coatzacoalcos nació como un sueño pastoral hace varios años y hoy se concreta como un ministerio de misericordia, sostenido por redes locales, laicos y sacerdotes comprometidos con la sanación interior de quienes cargan heridas espirituales profundas.
Quienes deseen conocer más sobre este ministerio pueden visitar elvinedoderaquel.org, sitio oficial de Rachel’s Vineyard, donde se encuentran testimonios y recursos para iniciar el proceso de sanación y esperanza.

