* Las graves acusaciones contra Monseñor Santarsiero Rosa ponen de manifiesto una situación muy delicada para la Iglesia, ya que la información llegó a conocimiento de Roma tanto antes como después de la elección del Papa León XIV.
Nacido en Italia en 1951, el obispo Santarsiero Rosa ha sido misionero en Perú desde la década de 1970 y ha gobernado la Diócesis de Huacho durante más de veinte años. En enero de 2025, fue confirmado como Secretario General de la Conferencia Episcopal, cargo que le otorga un papel central en la coordinación y el funcionamiento diario del episcopado.

Según un documento notariado presentado a la Nunciatura Apostólica en Lima a finales de marzo de 2026, se presentaron dos testimonios principales.
- El primero proviene de un laico, actualmente de treinta y tantos años, que afirma haber sufrido abusos cuando era menor de edad en el seminario menor de Huacho.
- El segundo proviene de un sacerdote que convivió con el obispo durante varios meses y describe comportamientos inapropiados y formas de presión psicológica.
- Estos testimonios, distintos pero con elementos convergentes, describen situaciones de dependencia en las que presuntamente se ejerció una autoridad indebida. En esta etapa, estas acusaciones no han sido establecidas legalmente, pero su coherencia, según observadores, justifica un examen minucioso.
Un aspecto destacable del caso se refiere a su viaje a Roma.
Según la información disponible,
en noviembre de 2024
se envió un informe inicial
al cardenal Robert Prevost,
entonces prefecto
del dicasterio para obispos,
antes de que se enviara otro informe
en diciembre de 2025,
esta vez al Dicasterio
ya con León XIV.
Hasta la fecha, no se ha emitido ninguna declaración pública sobre las medidas adoptadas tras estas denuncias.
- En la práctica habitual de la Iglesia, estos procedimientos suelen requerir discreción, especialmente a la hora de verificar los hechos y proteger a los implicados.
- Al mismo tiempo, esta reticencia puede generar expectativas, sobre todo entre quienes afirman haber denunciado estos incidentes y esperan ser escuchados.
- Los reiterados llamamientos del Papa León XIV a escuchar a las víctimas de abuso confieren a esta situación una relevancia particular, lo que exige una atención especial a cualquier novedad.
El contexto local también contribuye a la sensibilidad del caso.
- La diócesis de Huacho, de tamaño modesto y perfil relativamente bajo, opera dentro de un marco donde la autoridad del obispo es amplia, lo que puede dificultar el abordaje de ciertas situaciones.
- Además, el episcopado peruano ha experimentado recientemente periodos de tensión relacionados con el manejo de casos delicados.
- Por lo tanto, el asunto actual no se limita al obispo en particular, sino que forma parte de una reflexión más amplia sobre cómo la Iglesia acompaña, examina y aborda situaciones graves cuando estas llegan a su conocimiento.
Las preguntas que surgen hoy no se centran tanto en un juicio prematuro como en el camino a seguir.
Si bien se presentaron informes en 2024 y 2025, ¿qué medidas se están tomando actualmente, qué investigaciones se están llevando a cabo y cuándo será posible una declaración más explícita?
En su reciente encuentro con los obispos del Perú, el Papa León XIV se reunió con el Arzobispo Santarsiero Rosa en el marco habitual de la vida eclesial. Este contexto subraya que esta situación se basa en una realidad viva que exige ser examinada con prudencia, verdad y sentido de la justicia.
Por QUENTIN FINELLI.
MIÉRCOLES 8 DE ABRIL DE 2026.
TCH.

