Ofrenda solemne

¡Hermosa la pluma del mensajero que trae buenas nuevas!

Ruan Ángel Badillo Lagos

Bajó de las montañas como quien regresa de un lugar donde el cielo pesa y el cansancio se vuelve oficio. No hablaba; el camino ya le había devuelto el silencio. En la falda del monte encontró el pueblo más cercano, pequeño y terco, con calles que parecían recordar pasos antiguos. Caminó hasta la capilla.

Al entrar, el aire cambió. Olía a piedra fría y a fe antigua. Nadie le pidió nada. Nadie lo miró como se mira a quien llega para exhibirse. Se arrodilló. El cuerpo le respondió con un temblor leve, no de miedo, sino de respeto.

Entonces dijo en voz casi rota:

—Señor… solo tengo en el bolsillo dos monedas. Dos moneditas de muy poco valor.

Se levantó despacio, como si cada movimiento necesitara permiso. Buscó la alcancía más cercana y depositó en ella lo único que llevaba. El metal sonó brevemente. Un sonido pequeño para una decisión inmensa. Y, sin embargo, al escuchar aquel eco, pareció que el mundo se detenía un instante para oírlo mejor. Volvió a arrodillarse.

Regresó al mismo lugar donde antes había apoyado las manos en el suelo. Desde esa postura, humilde y verdadera, habló a Dios desde lo más hondo:

—Estas moneditas significan para mí todo lo que tengo. La primera es mi cuerpo, cansado, desgastado por el tiempo y por el trabajo. La segunda es mi alma; tan poca cosa a mis ojos, tan gastada y temblorosa como mis manos. Y, aun así, te la porque es lo único que tengo.

El hombre era viudo. Pobre, sí; pobre de bienes, pobre de ruido, pero no pobre de lo que importa.

Había subido a la montaña para sembrar. La tierra, dura y lejana, no prometía nada. Él tampoco. Sin embargo, sembró. Después, como si la esperanza hubiera aprendido a hablar en silencio, llegó la cosecha. Esta fue abundante, limpia, inmensa para un hombre de fe y trabajador.

El tamaño de las monedas no era lo que le daba sentido a ese gesto, sino entregarlas por completo. Sin reservar nada. Como quien entrega el corazón sin condiciones.

Se puso de pie. Volvió a mirar el suelo de la capilla, la alcancía y la sombra proyectada por la ventana. Luego, en silencio, dejó una última oración dentro del pecho:

Señor, estas dos moneditas son mi vida, por eso te la ofrezco toda.

TAGGED:
Pensador, reflexivo y analítico sobre la realidad del mundo contemporáneo; promotor del bien común, de la justicia social y de la dignidad de las personas. Creador del Método de Estilo Educativo Único (MEEU); se ha formado como Maestro de educación, directivo de diferentes instituciones, con Diplomado en Calidad Educativa para Cuerpos Directivos, fundador de la escuela Tierra y Libertad, pedagogo nato y matemático. Se ha desempeñado como asesor técnico del cuerpo directivo y soy miembro ejecutivo de la Asociación Civil Formando para la Vida; liturgo, laico católico comprometido, comunicador de la belleza y grandeza de la presencia real y gracia de Dios. Además, es columnista en diferentes espacios periodísticos tanto impresos como digitales. El Diario de Xalapa, El Heraldo de Xalapa, La Agencia Católica de Noticias ACN, La Aldea de la Información, Bitácoras Políticas de Noticias, El Matutino virtual e Infovaticana.com. Se desempeña como escritor, autor de diferentes libros: Experiencia de un alma, RUAH, Los secretos de mi alma, próximamente Pinceladas de verdad. Actualmente es miembro Premium de la Academia.edu, así como Coordinador del Consejo de Sabios de Veracruz. Ha participado en el programa de radio por Internet titulado “Identidad Católica”, en RADIO Kirios El centro de la radio. También es coordinador de la comunidad “Nueva Jerusalén”, tenista y socio activo, Vicepresidente de la Administración del Club Britania. Socio del Casino Jalapeño, altruista con una conducta humana ética entrañable; ocupado y preocupado por la atención desinteresada por el otro. Actualmente dueño de la Editorial Badillo, y Director General de la revista Xalapa Vive.
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *