El presidente estadounidense acusa nuevamente a León XIV. Sin aportar pruebas, señala al Papa de «poner en peligro a muchos católicos y a mucha gente» debido a lo que él considera una postura demasiado conciliadora hacia Irán.
Trump pretende que el Papa respalde los ataques de EU e Israel contra Irán, que comenzaron con una «guerra preventiva» mediante bombardeos judíos y estadounidenses, seguidos de una represalia iraní.
Hoy, martes 5 de mayo, durante una entrevista televisada en Salem News Channel, Donald Trump relanzó sus ataques contra León XIV, acusándolo de «poner en peligro a muchos católicos» debido a su postura sobre Irán.
Estas declaraciones se producen 48 horas antes de una importante visita diplomática entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el Santo Padre.
El presidente estadounidense acusa, en particular, de «poner en peligro a muchos católicos y a muchas personas» debido a lo que considera una postura demasiado conciliadora hacia Irán.
Según Donald Trump, el Papa da la impresión de considerar aceptable que Irán posea armas nucleares. Estas declaraciones provocaron rápidamente reacciones, sobre todo porque el Papa no se ha pronunciado en ese sentido. Por el contrario, León XIV se ha manifestado repetidamente en contra de la guerra y la escalada de tensiones en Oriente Medio, abogando por un alto el fuego y un diálogo más intenso entre las naciones.
Más allá de la controversia, este episodio ilustra dos visiones distintas de la gestión de conflictos. Donald Trump hizo hincapié en la seguridad, la disuasión y una postura firme ante las amenazas percibidas, basándose en la idea de que el poder puede prevenir peligros mayores. Por el contrario, el Papa León XIV se adhirió a una tradición diplomática de la Santa Sede que priorizaba el diálogo, la desescalada y la búsqueda de soluciones pacíficas, incluso en situaciones de alta tensión. Este enfoque se fundamenta en la convicción de que la paz duradera se logra mediante la negociación y la cooperación entre las naciones.
Por su parte, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, sugirió que no se había previsto ninguna respuesta directa del Papa a las acusaciones de Donald Trump. Este es, por lo tanto, solo el último episodio de una saga que sin duda continuará…
WASHINGTON,DC.
MARTES 5 DE MAYO DE 2026.

