La sombra de Covid en el viaje pastoral del Papa Francisco a Chipre y Grecia. Y sobre todo, en el Vaticano hay temblores de que los efectos reales aún desconocidos de la variante Omicron podrían tener consecuencias nefastas como sucedió el pasado mes de septiembre para el viaje a Eslovaquia, cuando se desarrolló un cúmulo de contagios entre sacerdotes, arzobispos y cardenales. Entre estos, monseñor Bagnasco y tres nuncios, de los cuales Aldo Giordano acabó en estado muy grave por no haber completado la vacunación.
Grecia ha anunciado hace unas horas fuertes multas para los mayores de 60 años que aún no estén vacunados, precisamente porque se teme un boom de contagios en las próximas semanas, mientras que el gobierno chipriota, explica Il Messaggero, ha introducido el tampón obligatorio para los que ingresen la isla. Entre los colaboradores del Pontífice, destaca la Misa en el estadio de Nicosia, con miles de personas presentes en las gradas y césped con el consiguiente riesgo de tertulias,
El viaje del Papa es un mensaje sobre el tema del Mare Nostrum, un signo de cercanía con los migrantes que cada día arriesgan su vida en el Mediterráneo. Con parada importante en la «lager» de la isla griega de Lesbos .