Dos nuevos Informes de los llamados «Grupos de Estudio» creados por Francisco, se dieron a conocer este martes en el Vaticano. Uno de ellos pretende imponer «cómo elegir obispos».
En ese afán de imponer la democratización de la Iglesia, el grupo sinodalista creado por Francisco insiste a través del documento en llevar a cabo consultas más amplias, que incluyan a los consejos diocesanos, las personas consagradas, los laicos, los jóvenes y los pobres.
Para los redactores del «Infgorme» lo más importante son lo qued ellos denominan «competencias sinodales» de los candidatos, como la capacidad de fomentar la comunión, dialogar y comprender las culturas locales. No la firmeza en la doctrina. No una vida personal apehada a los principios evangélicos.
Lo expuesto en ellos, según SilereNonPossum, se refiere tanto a «la selección de obispos» como al «discernimiento» de «cuestiones emergentes».
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Se ha publicado el informe final del Grupo de Estudio nº 7 sobre la Selección de Obispos.

En el marco del proceso sinodal 2021-2024, se ha hecho público el Informe Final de la primera parte del Grupo de Estudio n.º 7, dedicado a los procedimientos de selección de candidatos al episcopado. El documento responde a una solicitud específica contenida en el Resumen del Informe de la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que pedía una revisión de los criterios actuales, un reequilibrio de la autoridad del Nuncio Apostólico y la participación de la Conferencia Episcopal, y una ampliación de la consulta al Pueblo de Dios.
El informe se estructura en diez puntos y se refiere a la Iglesia Católica de Rito Latino, considerando también posibles aplicaciones, mutatis mutandis, para las Iglesias Católicas Orientales. Las propuestas abarcan todas las fases del proceso: desde el perfil solicitado al obispo y al nuncio, pasando por el discernimiento de la Iglesia local y los obispos del territorio, hasta la creación de un comité diocesano con motivo del cambio, y los procedimientos de los Dicasterios de la Curia Romana y los mecanismos de evaluación posterior.
Entre los elementos introducidos se encuentran: la participación del Consejo Presbiteral y del Consejo Pastoral Diocesano en la formulación de dictámenes escritos, la creación de un Comité para la provisión de la sede integrado por sacerdotes, personas consagradas y laicos, la recomendación de consultar a varios informantes representativos de la diversidad del Pueblo de Dios (con una presencia adecuada de mujeres, jóvenes, pobres y minorías), la elaboración trienal por parte de cada obispo de una lista de posibles informantes, y la provisión de una comisión eclesiástica independiente para la evaluación periódica del proceso.
El texto se presenta como un conjunto de criterios orientativos que deben contextualizarse según las diferentes realidades locales, y dispone que los cánones pertinentes del Código de Derecho Canónico y los cánones del Código de Derecho Canónico de las Iglesias Orientales deben adaptarse en consecuencia.
Sínodo, informe del Grupo 9 sobre el discernimiento de «cuestiones emergentes publicado»

El Grupo de Estudio n.º 9, creado en el marco del proceso sinodal «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión», ha publicado su Informe Final, dedicado a los Criterios Teológicos y Metodológicos Sinodales para el Discernimiento Compartido de Cuestiones Doctrinales, Pastorales y Éticas Emergentes.
El documento forma parte del trabajo de los Grupos de Estudio encargados de explorar diversas cuestiones clave que surgen del Informe Resumen de la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
El texto se divide en tres partes. La primera describe un «cambio de paradigma» en la misión de la Iglesia, expresado a través de tres dinámicas: conversión relacional, aprendizaje compartido y transparencia. La segunda parte desarrolla el «principio de pastoralidad» como horizonte interpretativo y generativo, proponiendo tres enfoques procedimentales para el discernimiento en el contexto de la «conversación en el Espíritu»: escucharse a uno mismo, escuchar la realidad y convocar el conocimiento. La tercera parte aplica el marco propuesto a dos temas considerados «emergentes»: la experiencia de los creyentes homosexuales en la comunidad cristiana y la práctica de la no violencia activa, presentadas a través de testimonios concretos (recogidos en el apéndice) y acompañadas de reflexiones y preguntas abiertas.
Una decisión significativa, explicitada en las notas introductorias, es el cambio terminológico de «temas controvertidos» a «temas emergentes», que el Grupo explica como una expresión de un cambio de perspectiva: del modelo de «resolución de problemas» al de discernimiento comunitario de experiencias que interpelan a la Iglesia.
El Informe se presenta explícitamente como una «síntesis provisional y prospectiva», no como una declaración doctrinal, y deja la responsabilidad de implementar los criterios propuestos a las Iglesias locales.
CIUDAD DEL VATICANO. MARTES 5 DE MAYO DE 2026.
SILERENONPOSSUM.

