Marcharon miles en defensa de la vida este domingo en Madrid

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Miles de personas han inundado las calles de Madrid durante la celebración en la mañana de este 12 de marzo de una nueva marcha por la vida. La plataforma convocante, Sí a la Vida, cifra la asistencia en 50.000 personas, conformada en buena parte por cientos de  jóvenes, familias y religiosas, según explican varios asistentes a Religión en Libertad. Delegación de Gobierno reduce la asistencia a 23.000 manifestantes

En la marcha estuvieron presentes multitud de organizaciones, asociaciones y movimientos religiosos como 40 Días por la Vida, rescatadores Juan Pablo II, Defiende Móstoles, representantes de la Fundación Educatio Servanda,  o integrantes de grupos de apostolado juvenil como Bartimeo o Hakuna, entre muchos otros. Destacan la asistencia desde todos los puntos de España – Murcia, Pamplona, Salamanca, Cuenca, Alicante, Bilbao, Guecho, Valencia, Ávila, Santander, Zaragoza o Huesca, entre otras provincias-, incluso hay quien asistió desde otros países como Alemania.

Iniciada poco después del mediodía desde la Plaza de Colón, a lo largo del recorrido estuvieron representantes de VOX y de alguno del Partido Popular, como el senador por Cantabria Javier Puente, si bien este último no acudió en representación oficial de la formación. Estuvieron presentes asimismo un amplio elenco de agrupaciones extraparlamentarias.

A lo largo de la marcha, los miles de asistentes inundaron las calles de Madrid con abundante simbología provida y cristiana.

Banderas del Sagrado Corazón,  carteles promocionando la oración perseguida ante las clínicas abortistas -«rezar no es acosar»- o reflejando la realidad del aborto -«¿Qué habéis hecho con el 20% de mi generación?»- fueron solo algunos de los símbolos presentes durante el evento.

Asistentes manifestación provida.

Algunos de los asistentes a la manifestación, con carteles y banderas del Sagrado Corazón de Jesús. 

Entre los manifestantes se encontraba Reyes, que acudió con sus hijos. “En la semana 10 de embarazo me dijeron que venía con pliegue nucal, que podría tener diferentes enfermedades, la más suave Síndrome de Down. Sin embargo en la ecografía de la semana 12 me dijeron que había desaparecido. Estoy aquí para apoyar a todas esas madres a las que dicen que su hijo viene con dificultades y que luego no es verdad», relató a COPE

«La cultura de la muerte no tendrá cabida en España»

Encabezando la comitiva se encontraba Alicia Latorre, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, que rechazó una «cultura de la muerte» que «no tendrá cabida en España».

La marcha, organizada para «mostrar la grandeza de la vida», se opuso drásticamente a una nueva ley del aborto que, según Latorre, «es todavía peor y más perversa» que la anterior. «Va a empeorar todavía más», porque «quita los derechos a los no nacidos y deja más abandonadas a las madres«, declaró a Efe.

Latorre mostró su oposición al aborto en todas las circunstancias y supuestos, ya que en lugar de «solucionar el trauma de la violación, añade uno más». Ante esta situación y «muchas otras», se deben «buscar soluciones especiales», pero «nunca quitar la vida» ni «abandonar a la mujer», subrayó.

En el escenario: Influencers, madres, pacientes… ¡incluso un feto!

Conforme la multitud se aproximaba nuevamente a las inmediaciones de Colón, un gran escenario esperaba a la comitiva para dar paso a una sucesión de testimonios de jóvenes, adultos y familias en defensa de la vida conducidos por los influencers Carla Restoy y José Martín Aguado.

Uno de ellos fue el de Pablo, padre de familia y paciente crónico con una minusvalía de más del 80% que el obliga a someterse a diálisis seis días por semana.

«Me deja destrozado, pero me da vida. Mi cuerpo no era viable sin diálisis desde los 16 años y llevo 30 años de regalo, 22 gracias a tres familias de donantes. ¡Gracias donantes!», exclamó ante los miles de asistentes.

El invitado destacó que contemplar el dolor o la enfermedad desde la fe no lo hace desaparecer, pero sí le da un sentido a la vida.

«La enfermedad te puede quitar ilusiones, te puede cortar las alas, pero te obliga a vivir el presente y yo tengo mucha suerte», explicó, especialmente por vivir felizmente junto a su mujer, Sara, y sus hijos, quien «están siempre» a su lado.

«El día que abracé mi cruz, di un paso adelante»

«En una operación `muy gorda´, mi hija me miró a los ojos y me dijo: `Papá, los padres no lloran, miran al cielo y rezan. ¡Esa es la fe que yo quiero! [Puede parecer que] el sufrimiento no tiene ninguna lógica, pero el día que abracé mi cruz, que la amé y la cogí en brazos, aprendí a quererme, a hacer las paces con mi realidad sin piernas y sin riñones y cambió mi vida. Di un paso hacia adelante», relató.

«A pesar de tener un 81% de minusvalía, siempre digo que Dios me hizo el mejor regalo que me podía hacer, aunque con un envoltorio muy feo», concluyó bromeando.

La de Pablo no fue la única intervención en el gran escenario. A lo largo de los últimos minutos de la mañana, varias mujeres subieron para dar su testimonio de vida, se leyó un manifiesto e incluso se realizó una ecografía en directo, transmitiendo por los amplificadores el latido del corazón a tiempo real.

Ecografía en la marcha por la vida.

El momento de la ecografía previo al «minuto de silencio» por las víctimas de la cultura de la muerte. 

ReL.

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