Luchas palaciegas en el Vaticano: León XIV fulmina un Comité Pontificio; pierde el cardenal Gambetti y gana el cardenal Parolin

ACN

Hoy, viernes 13 de febrero de 2026, León XIV disolvió oficialmente el Comité Pontificio para el Día Mundial del Niño, organismo autónomo establecido el 20 de noviembre de 2024 por el Papa Francisco.

  • La decisión, tomada mediante carta, deroga el documento fundacional y los estatutos del Comité.
  • Todos los actos adoptados por este organismo pierden su validez legal, tanto en el derecho canónico como en el civil.
  • El presidente, el vicepresidente y todos los miembros pierden inmediatamente sus cargos.

En su texto, León XIV especifica que actúa en consonancia con la preocupación de su predecesor por la infancia. Por lo tanto, no cuestiona la existencia del Día Mundial del Niño.

Lo que está desapareciendo es la estructura autónoma prevista para 2024.

  • El Comité Pontificio se había concebido como una entidad independiente, con su propio marco jurídico y organizativo.
  • El pasado agosto, León XIV lo colocó bajo la autoridad del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.
  • La decisión del 13 de febrero marca la culminación de este proceso: el organismo queda abolido.
  • La razón aducida es institucional. El Papa explica que desea fomentar una mayor sinergia y un trabajo más eficaz en la implementación de esta iniciativa.

La misión pastoral se mantiene, pero ahora está integrada en la estructura ordinaria de la Curia Romana.

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida asume todas las responsabilidades previamente asignadas al Comité. Su prefecto deberá resolver los asuntos pendientes y presentar un informe final de liquidación a la Secretaría de Economía. Esta decisión sigue una lógica clara:

  • para evitar la proliferación de organismos autónomos,
  • para fortalecer la coherencia administrativa,
  • aclarar la responsabilidad legal y financiera,
  • Integrar plenamente la iniciativa en un marco estable

En concreto, la ley del 12 de febrero de 2026 no se limita a replantear un mecanismo:

  • Elimina abruptamente la función que había situado a Enzo Fortunato en el centro del proyecto.
  • Era su presidente y coordinador operativo, responsable de iniciar, coordinar y promover el Día Mundial del Niño, con todo lo que ello implicaba en términos de visibilidad, agenda, comunicación y relaciones con las organizaciones locales.
  • La disolución del Comité implica la terminación inmediata de los mandatos del presidente, el vicepresidente y demás miembros, lo que equivale a apartar a Fortunato de la plataforma institucional que estructuraba su función.

Desde esta perspectiva, la decisión cobra especial relevancia: no se limita a un solo individuo, sino que desmantela el marco legal diseñado para garantizar la autonomía de acción y, según las críticas recibidas, para minimizar la supervisión externa.

Esto arroja luz
sobre las rivalidades internas subyacentes
dentro del Vaticano:

* Por un lado,
una red de influencia vinculada
al cardenal Mauro Gambetti y a Fortunato,
quienes habían encontrado
un espacio de iniciativa
y presencia mediática
bajo el pontificado de Francisco;

* Por el otro,
sectores de la Secretaría de Estado
comprometidos
con los canales institucionales tradicionales,
deseosos de preservar los procedimientos
y los mecanismos de control existentes.

La cuestión del estatuto jurídico del Comité, de su lugar en el organigrama de la Santa Sede y de su autonomía no era, pues, meramente técnica: afectaba al equilibrio interno de poder, a la gestión de los nombramientos, a la comunicación y al control de los centros de decisión.

Por lo tanto, al abolir el Comité en lugar de simplemente sustituir a su presidente, León XIV no hace un simple ajuste, lleva a cabo una corrección estructural y envía una señal clara:

  • Ninguna construcción institucional puede escapar definitivamente a los mecanismos ordinarios de control,
  • Y las redes instaladas bajo el pontificado anterior no se benefician de ninguna inviolabilidad, lo que reinterpreta también los pasos de 2025 como un preludio de este desenlace

Texto completo del quirógrafo

“Compartiendo la preocupación de mi predecesor, el Papa Francisco, de que la Iglesia también preste atención a los niños estableciendo una jornada dedicada a ellos, en línea con la decisión ya tomada de colocar el Comité Pontificio para la Jornada Mundial del Niño dentro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida con el fin de promover aún más sinergias y un trabajo más eficaz para la realización de esta noble iniciativa, después de haber sido debidamente consultado,

Tengo lo siguiente:

§1. Con la entrada en vigor del presente Quirógrafo, queda suprimido el Comité Pontificio para la Jornada Mundial del Niño, instituido por el Quirógrafo del 20 de noviembre de 2024.

§2. Quedan derogados el Quirógrafo Constitutivo y el Estatuto Relativo del mismo Comité Pontificio. Quedan también derogadas todas las leyes y reglamentos adoptados hasta la fecha por dicho Comité Pontificio y dejan de surtir efectos legales en el derecho canónico y civil.

§3. El Presidente, el Vicepresidente y los demás miembros del Comité Pontificio cesarán inmediatamente en sus funciones.

§4. El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida es competente para todos los asuntos hasta ahora previstos y que son de la competencia del mencionado Comité Pontificio.

§5. El Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida será responsable de definir los informes pendientes del Comité y presentará el estado final de liquidación a la Secretaría de Economía para su aprobación y para cualquier decisión relativa a la asignación de los bienes restantes.

Por QUENTIN FINELLI.

VIERNES 13 DE FEBRERO DE 2026.

TCH.

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