Suspendido desde marzo de 2024 a raíz del texto contenido en el documento «Fiducia Supplicans» del Papa Francisco y el cardemal ‘Tucho’ Fernández, favorable a la bendición expresa a «parejas homosexuales», el diálogo teológico entre la Iglesia Ortodoxa Copta y la Iglesia Católica se reanuda oficialmente.
- En efecto, el 22 de mayo de 2026, en el Centro Logos del Monasterio de San Bishoy en Wadi El-Natrun, Egipto, bajo la presidencia del Papa Tawadros II, el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Copta decidió oficialmente reanudar el diálogo teológico con la Iglesia Católica.
- Este anuncio pone fin a más de dos años de conversaciones estancadas entre ambas Iglesias.
- Las implicaciones de esta decisión fueron considerables.
- En marzo de 2024, el mismo Santo Sínodo había suspendido este diálogo tras la publicación por Roma de la declaración Fiducia Supplicans , que suscitó el rechazo de muchos obispos católicos y en muchas Iglesias orientales por la promoción que impulsa a las bendiciones otorgadas a personas que viven en situaciones denominadas «irregulares», en particular a «parejas» del mismo sexo.
En aquel momento, los obispos coptos adoptaron una postura inequívoca, clara, contundente:
En su declaración oficial
del 7 de marzo de 2024,
afirmaron su «rechazo
a toda forma de relaciones homosexuales»
y declararon
que «cualquier bendición de tales relaciones,
en cualquier forma,
es una bendición del pecado».
- En el mismo texto, anunciaron la suspensión del diálogo teológico con la Iglesia Católica y una reevaluación de los veinte años de conversaciones mantenidas con Roma hasta ese momento.
- Dos años después, la declaración publicada al concluir la sesión plenaria anual del Santo Sínodo marca un cambio importante. El texto oficial afirma:
«Los miembros del Santo Sínodo [copto]
han decidido reanudar el diálogo teológico
con la Iglesia Católica
tras las garantías
sobre la no bendición
de las parejas del mismo sexo,
expresadas durante la conversación telefónica
entre Su Santidad el Papa Tawadros II
y Su Santidad el Papa León XIV
el 15 de mayo de este año.»
Esta frase es, sin duda, la información más importante del comunicado.
Por primera vez desde la crisis desencadenada por Fiducia Supplicans de Francisco y ‘Tucho’ Fernández, el Santo Sínodo Copto establece un vínculo directo entre la reanudación del diálogo con Roma y las garantías recibidas de no bendecir parejas del mismo sexo.
El comunicado reitera el compromiso de la Iglesia Copta de continuar el diálogo con otras Iglesias, basado en la fidelidad a la fe recibida y a la enseñanza apostólica. Para los líderes coptos, la cuestión no era, por tanto, principalmente disciplinaria o diplomática, sino fundamentalmente doctrinal.
El texto no detalla el contenido exacto de la conversación entre los dos líderes eclesiásticos, ni especifica los términos de las garantías mencionadas. Sin embargo, indica claramente que los obispos coptos consideraron suficientes dichas garantías para permitir la reanudación oficial del diálogo teológico.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que las personas homosexuales «deben ser recibidas con respeto, compasión y sensibilidad» y que «debe evitarse toda señal de discriminación injusta hacia ellas» (CIC 2358). Al mismo tiempo, enseña que los actos homosexuales son «intrínsecamente desordenados» y «contrarios a la ley natural» porque «cierran el acto sexual al don de la vida» (CIC 2357). Esta distinción entre acoger a las personas y emitir juicios morales sobre los actos sigue siendo la postura oficial de la Iglesia Católica en la actualidad.
Para muchos observadores, la decisión del Santo Sínodo Copto demuestra que este tema sigue siendo fundamental para gran parte del cristianismo mundial.
SÁBADO 23 DE MAYO DE 2025.
TCH/ACN.

