
Según varias fuentes, el Papa León XIV habló personalmente con Emmanuel Macron en varias ocasiones en un intento por impedir la aprobación del texto.
Esta revelación, de confirmarse, ilustraría la implicación directa de León XIV en uno de los debates bioéticos más delicados de los últimos años. ¿Intervino personalmente ante el Presidente de la República Francesa para intentar frenar, sin éxito, el proyecto de ley sobre la eutanasia y el suicidio asistido? Esta es la versión publicado porAdvaticanum , que afirma, basándose en varias fuentes diplomáticas y vaticanas, que León XIV ha mantenido frecuentes contactos telefónicos con Emmanuel Macron en las últimas semanas.
Según una investigación publicada hoy 13 de julio, el Papa habría realizado llamadas periódicas de unos quince minutos al jefe de Estado francés. Estas conversaciones se habrían centrado exclusivamente en el proyecto de ley que actualmente examina el Parlamento francés, con el objetivo de retrasar su aprobación e impedir que Francia se sume a los países que han legalizado la eutanasia. Hasta el momento, no ha habido confirmación oficial ni del Vaticano ni del Palacio del Elíseo. Por lo tanto, esta información debe tomarse con cautela.
Durante su reciente viaje apostólico a España, planteó a los parlamentarios la siguiente pregunta: «¿Puede una sociedad que relega al niño por nacer, al anciano, al enfermo o a quienes dependen completamente de otros a la sombra considerarse verdaderamente justa?».
Estas revelaciones llegan en un momento especialmente delicado.
- Tras varios giros y vueltas en el Parlamento, el proyecto de ley volverá a la Asamblea Nacional este miércoles 15 de julio para una votación que podría ser decisiva.
- También arrojan nueva luz sobre la visita (del 25 al 28 de septiembre) que el Papa León XIV tiene previsto realizar a Francia el próximo mes de septiembre.
- Si el proyecto de ley se aprueba antes de su llegada, el clima político en torno a este viaje podría ser particularmente delicado.
- Cualquier declaración del Papa a favor de la defensa de la vida correría el riesgo de ser interpretada por algunos como una injerencia en los asuntos franceses, mientras que otros la verían como el ejercicio normal de su misión como pastor universal.
- Por el contrario, el silencio o las declaraciones demasiado mesuradas de León XIV serían percibidas por muchos católicos como una trivialización de esta ruptura antropológica, o incluso como un relativismo de facto ante una de las cuestiones morales más serias de nuestro tiempo.
Por QUENTIN FINELLI.
CIUDAD DEL VATICANO.
LUNES 13 DE JULIO DE 2026.
TCH.

