Todos los martes por la noche, el Papa León XIV sale de Castel Gandolfo para regresar al Vaticano. En esta ocasión, concede una breve entrevista a la prensa, sin preparar una respuesta con antelación. Como señala el reconocido vaticanista británico Edward Pentin, esta práctica papal plantea serias dudas.
- Los periodistas le preguntan al Papa sobre temas de actualidad, incluyendo política.
- Ningún Papa ha tenido jamás este tipo de contacto con los medios.
- Es más propio de políticos o famosos, brevemente «capturados» por la prensa.
Pentin señala que ni siquiera el Papa Francisco ha hecho algo parecido, a pesar de que disfrutaba hablando con los medios. Jorge Mario Bergoglio dio famosas entrevistas en aviones, pero incluso estas estaban mejor preparadas que las del Papa León XIV. Robert Prevost comenzó a hablar con los medios de esta manera ya en junio, por lo que parece ser una práctica habitual. Pentin señala que algunos comentaristas expresan preocupaciones específicas:
- Primero, el Papa está acortando peligrosamente la distancia, a pesar de que, después de todo, es el Vicario de Cristo.
- Segundo, se está comportando como una estrella política, lo que desdibuja la posición única del Santo Padre.
- Por otro lado, señala el funcionario del Vaticano, esto tiene sus ventajas, especialmente en el ámbito de las relaciones públicas.
- El Papa parece más accesible y transparente, lo que se corresponde bien con la naturaleza democrática de la modernidad.
- También le permite llegar a personas que de otro modo no accederían a sus textos más extensos.
Sin embargo, también existen serias dificultades:
- Al Papa se le pregunta sobre asuntos políticos específicos, especialmente los que afectan a su natal Estados Unidos. Esto puede causar problemas específicos. Así ocurrió en octubre, recordó Pentin, cuando a León se le preguntó sobre los planes del cardenal Blase Cupich de otorgar un premio al senador demócrata Dick Durbin, conocido por su apoyo al aborto. El Papa respondió de una manera que lo posicionó como partidario del ala liberal del episcopado estadounidense.
- En otras ocasiones, el Papa criticó la política migratoria de Donald Trump o expresó su opinión sobre un posible conflicto militar de Estados Unidos con Venezuela.
- También criticó la política estadounidense hacia Rusia y Europa, sugiriendo que Washington, bajo el liderazgo de Donald Trump, estaba socavando su sólida alianza con Europa.
El Papa no es un político
ni un tecnócrata supragubernamental,
sino el Vicario de Cristo,
ungido como su principal representante
para guiar a las almas al cielo.
- Por lo tanto, sus pronunciamientos requieren no solo una cuidadosa reflexión y prudencia, sino también un enfoque en cuestiones trascendentes y eternas.
- Su prioridad debe ser formar conciencias, fortalecer la fe y salvaguardar la unidad, no brindar orientación detallada sobre política y asuntos temporales que puedan ser instrumentalizados con fines partidistas.
- Algunos también podrían interpretar erróneamente estas declaraciones de la entrevista como una expresión del Magisterio de la Iglesia, aunque esto se reserva para pronunciamientos papales formales —enfatizó Pentin—.
Según el periodista, sería prudente que el Papa simplemente dejara de conceder este tipo de entrevistas.
Aunque tengan algún beneficio, su efecto es bastante limitado, y los problemas que pueden causar ya son muy graves.
El silencio es oro. Esto es más importante que nunca en esta era turbulenta y caprichosa de las redes sociales», concluyó.
CIUDAD DREL VATICANO.
MIÉCOLES 17 DE DICIEMB RE DE 2025.
RCN.

