«La inteligencia artificial debe convertirse en una aliada en el desarrollo de niños y adolescentes»: León XIV 

ACN

En la conferencia «La dignidad de los niños y adolescentes en la era de la inteligencia artificial», celebrada en el Vaticano hoy jueves 13 de noviembre de 2025, el Papa pidió una movilización conjunta de familias, educadores e instituciones.

En su discurso inaugural en el Aula Clementina de la conferencia internacional sobre «La dignidad de los niños y adolescentes en la era de la inteligencia artificial», el Papa León XIV transmitió un mensaje claro y urgente. Ante la rápida transformación del mundo digital, instó a los funcionarios públicos y a los educadores a garantizar que la inteligencia artificial permanezca al servicio de la persona humana.

La inteligencia artificial está transformando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, incluyendo la educación, el ocio y la seguridad de los menores. Su uso plantea importantes cuestiones éticas, en particular en lo que respecta a la protección de la dignidad y el bienestar de los niños y adolescentes», señaló León XIV, situando así en primer plano el núcleo del debate moral y social en torno a la tecnología.

El Papa advirtió sobre los algoritmos capaces de influir en el comportamiento de los jóvenes y menoscabar su libertad de elección.

Hizo un llamamiento a una mayor vigilancia por parte de padres y educadores, afirmando que es «fundamental que sean conscientes de estas dinámicas» y que dispongan de las herramientas adecuadas para apoyar a los jóvenes en su interacción con la tecnología digital.

El Papa León XIV exhortó a los gobiernos e instituciones internacionales a asumir su responsabilidad: desarrollar políticas eficaces para «proteger la dignidad de los menores en la era de la inteligencia artificial», actualizar las leyes de protección de datos y promover sólidos estándares éticos.

Sin embargo, el Papa hizo hincapié en un punto fundamental: la protección de la dignidad no puede basarse únicamente en la legislación, sino que requiere una educación digital integral.

Haciéndose eco de las palabras de uno de sus predecesores, subrayó que los adultos deben volver a ser «artesanos de la educación », fieles a su misión de guiar a los jóvenes por el camino de la libertad y el discernimiento.

«Lo que se necesita», afirmó, «son esfuerzos educativos diarios y continuos, liderados por adultos que, a su vez, estén formados y apoyados por redes de colaboración». 

Este aprendizaje mutuo, argumentó, es la clave para una educación verdaderamente humana frente a los desafíos de la inteligencia artificial y la exposición temprana a la tecnología digital. Desde la perspectiva antropológica y cristiana que caracteriza su pontificado, León XIV reiteró que la dignidad humana sigue siendo la medida de toda innovación. Concluyó con una declaración destinada a convertirse en un hito:

“Solo adoptando un enfoque educativo, ético y responsable podremos asegurar que la inteligencia artificial se convierta en una aliada, y no en una amenaza, para el crecimiento y desarrollo de los niños y adolescentes”. El Papa concluyó expresando su esperanza de que esta conferencia ayude a “sentar bases sólidas para nuestro servicio continuo a los niños, los jóvenes y a toda la comunidad eclesial y civil ”, encomendando a los participantes a la bendición del Señor.

Es importante destacar que la intervención de León XIV no se limita a un análisis técnico de los riesgos de la tecnología digital; forma parte de una visión más amplia de la educación cristiana y la responsabilidad humana. Al recordarnos que la tecnología debe seguir siendo una herramienta y no una ama, el Papa reafirma un principio fundamental de la antropología cristiana: la dignidad de cada niño es un don que debe protegerse, no una variable que deba adaptarse al progreso tecnológico. Su llamado, exigente pero esperanzador, invita a la Iglesia, a las familias y a la sociedad a construir una cultura digital fundada en la prudencia, la verdad y la libertad interior. Ante el acelerado avance tecnológico, el Santo Padre nos recuerda que solo una humanidad ilustrada y educada puede guiar a la inteligencia artificial hacia un auténtico servicio al bien común.

Texto completo del discurso del Papa León XIV (traducción oficial al francés)

DISCURSO DE SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV
A LOS PARTICIPANTES EN LA CONFERENCIA «LA DIGNIDAD DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES EN LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL»

«Sala Clementine,
jueves 13 de noviembre de 2025″

Queridos amigos,

Les envío un cordial saludo a todos los participantes de esta reunión dedicada a la dignidad de la infancia y la adolescencia en la era de la inteligencia artificial. Gracias por su presencia y sus valiosas aportaciones.

La inteligencia artificial está transformando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, incluyendo la educación, el ocio y la seguridad de los menores. Su uso plantea importantes cuestiones éticas, en particular en lo que respecta a la protección de la dignidad y el bienestar de los niños y adolescentes.

Estas personas son especialmente vulnerables a la manipulación por parte de algoritmos de IA capaces de influir en sus decisiones y preferencias. Es fundamental que padres y educadores conozcan esta dinámica y que se desarrollen herramientas para supervisar y orientar la interacción de los jóvenes con la tecnología.

Los gobiernos y las organizaciones internacionales tienen la responsabilidad de diseñar e implementar políticas que protejan la dignidad de los niños en la era de la inteligencia artificial. Esto incluye actualizar las leyes de protección de datos vigentes para abordar los nuevos desafíos que plantean las tecnologías emergentes, así como promover estándares éticos para el desarrollo y el uso de la IA.

Sin embargo, salvaguardar la dignidad de los menores no se reduce únicamente a políticas; también exige educación digital. Como señaló uno de mis predecesores en relación con un proyecto de protección impulsado por tres importantes asociaciones católicas en Italia, los adultos deben redescubrir su vocación como «artesanos de la educación» y esforzarse por mantenerse fieles a ella[1].

Si bien es fundamental elaborar y hacer cumplir directrices éticas, esto no basta. Se requieren esfuerzos educativos diarios y continuos, dirigidos por adultos capacitados y apoyados por redes de colaboración. Este proceso implica comprender los riesgos que el uso de la inteligencia artificial, así como el acceso digital prematuro, ilimitado y sin supervisión, pueden suponer para las relaciones y el desarrollo de los jóvenes. Solo participando en la identificación de estos riesgos y sus efectos en la vida personal y social se podrá ayudar a los menores a abordar el mundo digital como una herramienta para fortalecer su capacidad de tomar decisiones responsables para sí mismos y para los demás.

Esto, en sí mismo, constituye un ejercicio esencial para salvaguardar la originalidad y la conexión humanas, que siempre debe guiarse por el respeto a la dignidad humana como valor fundamental. Solo adoptando un enfoque educativo, ético y responsable podremos garantizar que la inteligencia artificial se convierta en una aliada, y no en una amenaza, para el crecimiento y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes.

Queridos amigos, les deseo una conferencia fructífera, que contribuya a sentar bases sólidas para nuestro servicio continuo a la infancia, la juventud y a toda la comunidad eclesial y civil. Invoco la bendición del Señor sobre ustedes y su labor.

[1] Referencia a un discurso papal sobre un proyecto italiano de prevención y formación.

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