
La Comisión de Asuntos Reservados y la teología del poder “reservado”
La arquitectura de «asuntos reservados» del Vaticano surge del impulso posterior a 2020 para centralizar las normas de contratación y la supervisión financiera tras años de escándalo, al tiempo que se abre un camino para la confidencialidad cuando se invoca el bien común.
La comisión existe precisamente para autorizar y supervisar actos que escapan al examen ordinario, junto con los contratos que «por ley exigen confidencialidad».
Ese es el punto clave:
- El Sistema promueve la transparencia y luego institucionaliza una clase de excepción.
- Esta excepción no es rara en la práctica, porque las burocracias modernas descubren constantemente «razones»: seguridad, diplomacia, gestión de la reputación, necesidad operativa.
- Una vez que existe un mecanismo de confidencialidad, la única pregunta es quién puede dirigir.
Ahora veamos el movimiento de personal: Sor Raffaella Petrini es nombrada miembro de la Comisión de Asuntos Reservados bajo el reinado de León XIV, según informes que también la presentan como una continuidad con Francisco. Sus actuales funciones como presidenta de la Gobernación y de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano ya la sitúan en el centro neurálgico de la administración estatal.
La cuestión más profunda es cómo el régimen posconciliar trata la ley: como algo plástico, revisado cuando resulta inconveniente y luego presentado como prueba de legitimidad una vez revisado.
- La decisión de Francisco de colocar a Petrini en la presidencia del gobierno de la Ciudad del Vaticano llamó la atención precisamente porque el marco de gobierno, legal y tradicionalmente, era asumido en la figura de un cardenal.
- Los principales medios de comunicación y observadores del Vaticano, en su momento informaron sobre la novedad y su tensión legal en aquel momento.
- El cambio posterior de León XIV a las normas regularizó lo que había sido una contradicción al reescribir las reglas en torno a la persona elegida.
- Ese es el método operativo: hacerlo primero, bendecirlo después, llamarlo «reforma» y luego exigir deferencia.
Por eso los católicos sienten que observan el funcionamiento de una religión diferente.
- En la mentalidad tradicional, la ley servía a la doctrina y a la salvación de las almas.
- En la mentalidad moderna, la ley es la infraestructura de gobernanza, ajustada para preservar la continuidad administrativa.
Argentina y el oleoducto episcopal

La historia de Santa Rosa está llena de detalles locales:
- cambios en el seminario,
- declive de las ordenaciones
- y una larga narrativa de la «línea bergogliana».
Argentina ha sido considerada durante mucho tiempo un campo de pruebas para los instintos eclesiásticos de la era de Francisco, y el estilo de nombramiento del Vaticano bajo León XIV ha señalado repetidamente la continuidad en lugar de la ruptura.
León XIV nombró a Luis Darío Martín obispo de Santa Rosa el 2 de febrero de 2026. Se trata de un arco diocesano familiar:
- se interrumpe el proceso de formación conservador,
- los seminaristas son encaminados a institutos «abiertos»,
- las vocaciones disminuyen
- y, finalmente, la misma red proporciona auxiliares y sucesores que estabilizan la nueva dirección.
Esta narrativa coincide con lo que muchos católicos han observado en todos los continentes durante dos generaciones a través de nombramientos y formación. Presión lenta, plazos largos, resultados irreversibles.
Así es como se destruye una diócesis sin siquiera predicar una herejía desde el púlpito.
- Se cambia quién forma a los sacerdotes, qué sacerdotes se ordenan y qué tipo de hombre se elige para el cargo.
- Diez años después, la vida sacramental se reduce.
- Veinte años después, se les dice a los fieles que esta es la «nueva realidad» y que deben aceptarla con madurez.
Praga y la virtud de la lealtad al aparato

El nombramiento de Stanislav Přibyl como arzobispo de Praga ha sido confirmado oficialmente por la Oficina de Prensa de la Santa Sede. La cobertura mediática checa lo presenta como una sucesión sencilla. Los propios informes de los Redentoristas definen el calendario de la toma de posesión.
Un informe de en.news destaca algo que a menudo escapa a los lectores ocasionales: el tipo de hombre elegido cuando el régimen quiere estabilidad: un gerente.
- Es decir, Alguien que habla el lenguaje del proceso sinodal como inspiración personal, con «escuchar» como el verbo pastoral principal.
- Esta expresión es programática.
- La sinodalidad, en la práctica, funciona como un sustituto del antiguo instinto católico de que los obispos existen para enseñar con claridad y gobernar con autoridad.
- «Escuchar» se convierte en la excusa moral para aplazar decisiones difíciles, y el «proceso» en la excusa para disolver las aristas dogmáticas.
León XIV sigue nombrando a hombres con fluidez institucional y alineados ideológicamente con el término «sínodo» como el futuro de la Iglesia. Esto constituye una reconstrucción constitucional.
El sacerdote influencer, el colapso de la gravedad clerical

Varios medios de comunicación italianos importantes informaron que Alberto Ravagnani ha suspendido su ministerio sacerdotal, anuncio comunicado por Franco Agnesi, de la Arquidiócesis de Milán. La misma cobertura destaca la controversia pública en torno al contenido patrocinado y el fenómeno generalizado de la imagen de «sacerdote social».
He aquí la incómoda verdad:
- El entorno posconciliar crea este tipo de clérigo con sorprendente facilidad, porque ya trata el sacerdocio menos como un oficio sacrificial y más como «presencia», «acompañamiento» y marca comunitaria.
- Una vez que se degrada al sacerdote de monaguillo a personalidad de las redes sociales, los incentivos de la plataforma se agolpan.
- El modelo del ‘influenciador’ premia la novedad, la informalidad, la constante autorrevelación y una cultivada intimidad con el público.
- Por el contrario, el sacerdocio católico exige las virtudes opuestas: reserva, autoridad paternal, claridad doctrinal y una vida que se desvanece en el altar.
Cuando una diócesis
construye su ministerio juvenil
con base en videos y ganchos narrativos,
y luego se sorprende
cuando el sacerdote empieza a vivir
como una personalidad en línea,
está cosechando lo que plantó.
La tragedia no es solo la partida del hombre, sino la admisión, hecha sin decirlo en voz alta, de que el sistema ha estado ordenando a hombres a un rol que ya no sabe cómo definir.
Madrid: disciplina tras escándalo, luego sustitución directiva

Los medios españoles informan que José Ángel Agejas Esteban ha sido nombrado director del Instituto Teológico a Distancia, nombramiento atribuido al obispo José Cobo. La cobertura también identifica a Agejas como profesor de la Universidad Francisco de Vitoria.
El sacerdote destituido, José Castro Cea, es descrito en los comentarios en español como habiendo aparecido públicamente en un contexto de performance discutiendo una relación homosexual, y el informe lo presenta como un escándalo.
Aquí importan dos puntos:
- Primero, el patrón de tiempo. La acción llega hastas después de que el escándalo se haga público. La maquinaria se mueve cuando el silencio se vuelve costoso para la reputación. Eso es gestión de crisis.
- En segundo lugar, la sustitución revela lo que el régimen considera el liderazgo teológico. El director de un instituto teológico es reemplazado por un profesor de ética especializado en comunicaciones. Esto solo podría ser defendible si el instituto fuera administrativo. Es revelador si el instituto existe para formar mentes.
El Stablishment posconciliar adora el lenguaje de la ética porque puede desvincularse del dogma.
En contraste, la ética puede enmarcarse como «florecimiento humano», «diálogo», «responsabilidad», «discernimiento». Puede ser moderna sin llamarse moderna.
La pregunta católica: qué es verdad, qué ha revelado Dios, qué enseña infaliblemente la Iglesia, la convierten en un murmullo de fondo.
Así que terminamos con el mismo intercambio una y otra vez:
- escándalo,
- luego imagen,
- luego «reorganización» gerencial,
- luego una línea de prensa sobre “acompañamiento”.
Cierre: la religión de la continuidad
- Una comisión que existe para autorizar el secreto en nombre de la transparencia.
- Una ideología sinodal que premia a los administradores por encima de los confesores de la fe.
- Una cultura clerical que produce personas, «influencers», «influyentes» y luego se lamenta cuando el sacerdocio se derrumba y se convierte en una marca personal.
- Un reflejo disciplinario que se activa sólo cuando el escándalo se vuelve imposible de ocultar.
Eso es continuidad, sí.
Continuidad de la Revolución.

Por CHRIS JACKSON.
MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO DE 2026.
HIRAETHINEXILE.

