La gracia de dar gracias con nuestra vida

Psic. Octavio Escobar
Psic. Octavio Escobar

Cuando decimos en el Padre Nuestro, “santificado sea tu nombre”, Jesús nos enseñó la clave para devolverle la honra a Dios, glorificando Su Santo Nombre, no solo con nuestras palabras, oraciones y pensamientos, sino principalmente con nuestras acciones.

Es así como al llamarnos cristianos, nos convertimos en el testimonio de lo que es ser seguidores de Jesús y del mandamiento del amor. Por eso es tan importante que seamos prueba fiel de ello, y que en la coherencia santifiquemos realmente el nombre de Dios.

Ahora bien, la coherencia es una utopía que muchos hemos intentado alcanzar tratando de vivir fielmente bajo los preceptos de la iglesia, y aun así nos hemos encontrado a diario con infinidad de pecados tan simples como soberbia de creernos mejores que los demás o incluso de creer que no hemos pecado. Esta conducta, más allá de dejar al descubierto nuestra incapacidad de ser perfectos, nos ayuda a entender que honrar el Nombre de Dios es una gracia y no un acto de la voluntad.

La gracia de dar gracias con nuestros actos

Dios nos da infinidad de regalos a cada instante de los cuales no somos conscientes en su mayoría, y aun así, a pesar de querer darle gracias a Dios con nuestro pensamiento, nos olvidamos que la mejor forma de santificar Su Santo Nombre es con el amor que ponemos en las pequeñas cosas.

Santa Teresita del Niño Jesús lo entendió muy bien como el atajo para llegar al cielo. Hacer todo con amor como un acto de agradecimiento a nuestro Padre, quien también nos da todo con amor. ¿Tiene sentido?

Es así como nuestra oración en el Padre Nuestro se perfecciona cuando todo lo que recibimos con amor del padre, se lo entregamos con amor agradeciéndole por lo que nos ha dado.

Más allá de parecer un trabalenguas o un acertijo, esta forma de ver nuestra relación con Dios nos acerca a la santidad y a la paz que Jesús nos anunció en el evangelio.

Resolución

No podemos agradecer a Dios si no somos conscientes de sus regalos, si vivimos llenos de soberbia y creemos que no pecamos o que no tenemos nada para cambiar. Por consiguiente, no podemos acercarnos al Padre.

Si queremos lograr desatar estos bloqueos que nos limitan a comprender el amor de Dios, tenemos que sanarlos con la sangre de Cristo. Es por eso que cree el Diplomado en Sanación Interior, en el que como psicólogo plasmé las principales herramientas para sanar las heridas emocionales que no nos permiten agradecer desde el amor, y que nos llevan a aferrarnos al dolor que nos lastima toda la vida.

Envíame tu mensaje al +54 911 6823-2182 y agenda una llamada con la psicóloga Orquidea Escobar para comenzar a sanar tus heridas y a mejorar tu comunicación con tu Padre del Cielo que te ama.

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Psicólogo Clínico de Colombia