- La semana pasada, la Secretaría General del Sínodo de los Obispos del Vaticano publicó su último Informe Sinodal.
- En él se aborda la homosexualidad y se ofrece una perspectiva totalmente revolucionaria sobre el fenómeno.
El informe es obra de una de las más de doce «Comisiones de Estudio Sinodales» establecidas por el Papa Francisco.
Jorge Mario Bergoglio concibió estas comisiones —integradas por «expertos» seleccionados por las propias estructuras sinodales del Vaticano— para sentar las bases de una reforma integral y multifacética de la Iglesia Católica.
¿Sínodo o concilio?
El proyecto general de Francisco es muy similar a la organización de un Concilio Ecuménico.
- Las Comisiones de Estudio Sinodales se corresponden con las comisiones que elaboran borradores preliminares antes del Concilio, los cuales son sometidos a votación por los Padres conciliares.
- El Concilio Ecuménico tendría su equivalente en una Asamblea Eclesiástica.
- La temática también es pertinente: un concilio suele abordar una amplia gama de cuestiones; esto es similar en el caso del «proceso» sinodal de Francisco.
- Se está trabajando en temas como el papel de la mujer en la Iglesia, la experiencia del sacerdocio, cuestiones doctrinales y morales complejas, el método de elección de obispos, la colegialidad y muchos otros.
La Santa Sede ya había publicado varios informes finales de las Comisiones de Estudio del Sínodo. A estos se ha sumado ahora la Comisión n.º 9, dedicada casi por completo a la homosexualidad.
- Curiosamente, la Comisión n.º 9 se concibió inicialmente para abordar «cuestiones doctrinales, morales y pastorales complejas».
- Sin embargo, durante su labor, se le cambió de nombre, pasando de tratar cuestiones «complicadas» a «cuestiones emergentes».
- Además, en la práctica, solo se abordó una cuestión: la homosexualidad.
- Como para disimular esta fijación, el informe final de la Comisión n.º 9 incluyó también una reflexión sobre el abandono de la violencia en el contexto de la guerra.
- No obstante, solo se dedicaron unas pocas páginas al tema de la violencia, mientras que decenas se dedicaron a la homosexualidad.
La perspectiva presentada por la Comisión N° 9 es totalmente revolucionaria. El informe final propone una inversión total de las categorías naturales, tratando de presentar la homosexualidad como algo completamente normal y aceptable dentro de la Iglesia Católica.
El Vaticano publicó un total de cuatro documentos relacionados con la labor de la Comisión nº 9. El texto principal es el «Informe Final», que consta de más de 30 páginas. Además, se publicaron un «Resumen Ejecutivo» de tres páginas y dos «Anexos» con testimonios.
Primero me centraré en los dos apéndices. Se trata de declaraciones generales de dos homosexuales: uno de Portugal y otro de Estados Unidos. Ambos viven en uniones civiles entre personas del mismo sexo, a las que llaman «matrimonio». Declaran que valoran su homosexualidad y la consideran un don de Dios.
Testimonios afirmativos de homosexuales
Un hombre homosexual de Portugal tiene alrededor de 40 años. Lleva 20 años viviendo con un hombre al que llama su «esposo». […]
Un hombre gay de Estados Unidos es un conocido activista del movimiento LGBTQ en su país. Está vinculado al padre James Martin, jesuita defensor de los derechos de los homosexuales. Incluso escribió un libro sobre la homosexualidad, cuyo prólogo fue escrito por el padre Martin. El estadounidense mantiene una relación matrimonial con un protestante negro. Curiosamente, recibieron una bendición del padre Martin, documentada en los medios con fotografías; este fue el primer evento de este tipo tras la publicación de «Fiducia supplicans» por el papa Francisco y el cardenal Víctor Manuel Fernández en diciembre de 2023. […]
Curiosamente,
la Comisión n.° 9 no elaboró
ningún «testimonio»
que indicara una vida de castidad,
de deseo de superar la homosexualidad
como pecado, etc.
Solo incluyeron estos dos «testimonios»,
que afirman plenamente la homosexualidad,
las relaciones entre personas del mismo sexo
y la satisfacción del deseo sexual
dentro de estas relaciones.
En teoría, ambos «testimonios» son meramente ilustrativos del trabajo de la Comisión n.° 9, no una conclusión, pero como el lector verá en breve, la perspectiva de la Comisión n.° 9 es esencialmente idéntica a la presentada por ambos hombres.
No existe acceso a la «verdad universal».
Desde una perspectiva funcional, lo más importante es, sin duda, el breve «Resumen Ejecutivo».
El texto contiene varias afirmaciones contundentes que no ocultan en absoluto el deseo de modificar la doctrina de la Iglesia Católica. El «Resumen» sinodalista comienza afirmando que los Hechos de los Apóstoles permiten la aceptación de la «diversidad antropológica y cultural» en la Iglesia.
Ante tal afirmación del informe sinodalista, debe aclararse lo siguiente:
- La «diversidad cultural» es, por supuesto, un hecho.
- Pero el lema «diversidad antropológica» usado por los sinodalistas, resulta por demás sorprendente.
- La antropología se centra en el ser humano; la Iglesia Católica posee un Magisterio universal que siempre trata al ser humano de la misma manera.
- La Iglesia parte de la noción de que el ser humano es creado por Dios y dotado de una naturaleza específica que permanece invariable en el tiempo y el lugar.
- El «Resumen» sinodalista, sin embargo, aborda este tema de forma contraria.
- El texto sinodalista afirma que el concepto bíblico de verdad divina debe ser «redescubierto» para comprender que se «revela en la historia».
- Esmás, el mismo texto sinodalista se atreve a afirmar que las personas no tienen acceso directo a la verdad universal sobre la humanidad, asumiendo una posición completamente relativista, al expresar: «La verdad universal sobre la humanidad no está determinada de una vez por todas, sino que se revela a través de las formas concretas de las diferentes culturas».
- Es decir, para los sinodalista, parece como si la «naturaleza humana» en sentido estricto no existiera; en otras palabras, para los sinodalista, el lugar de la verdad de la naturaleza humana parece estar ocupado más bien por «construcciones culturales sobre la humanidad», que dependen del tiempo y el lugar.
- Esto constituye una manufestación clara de relativismo antropológico o, para usar el lenguaje del propio «Resumen», la ya mencionada «diversidad antropológica».
- El texto sinodalista también habla extensamente sobre la «conversión relacional», buscando enfatizar la importancia de las relaciones humanas, tanto para la formación de la identidad de cada persona como para la evaluación ética de sus vidas.
- Esto parece aludir al concepto de «ética relacional», desarrollado en Alemania, que sugiere que no es la naturaleza humana, sino la naturaleza de las relaciones, lo que constituye el fundamento adecuado para la evaluación moral de nuestras acciones.
- Desde esta perspectiva frelativista, queda claro que para los sinodfalistas del Vaticano, la homosexualidad puede evaluarse de manera muy «diferente».
En primer lugar,
los sinodalistas ya no hablan
de la naturaleza humana,
que es heterosexual.
Con ello,
si para ellos la naturaleza no existe,
entonces no se puede ser heterosexual;
la homosexualidad
se convertiría en una «variante»
implícita de la experiencia humana.
En segundo lugar,
para los sindalistas
existe la «diversidad antropológica»,
lo que significa que para ellos,
la identidad humana
es solo una expresión de cada cultura,
ya que
supuestamente,
no tenemos acceso
a una «verdad universal».
Por lo tanto,
bajo la ‘lógica’ sinodalista,
ya no se puede afirmar a priori
que algo es bueno o malo,
en relación con principios
objetivos e inmutables,
ya que según ellos,
tales principios
no pueden existir..
porque no hay una «verdad universal».
En tercer lugar,
como según los sinodalistaslas
ya no hay verdades,
entonces
las «relaciones» entre personas
se convierten
en el único punto de referencia
para decir qué es bueno o malo.
La conclusión es sencilla: un homosexual sexualmente activo puede ser un buen cristiano si, desde una perspectiva relacional, su vida es productiva y «buena».
«Necesitamos un cambio»
El propio «Informe Final» lo expresa:
- El texto sinodalista declara «la insuficiencia de nuestras categorías y paradigmas operativos actuales» y critica la «resistencia persistente» que impide «un cambio en nuestro habitus mental y conductual habitual», lo que constituye «el peligro de un estancamiento».
- Los autores sinodalistas y prohomosexuales del «Informe Final» vaticano, afirman que «la misión de la Iglesia no es la proclamación abstracta y la aplicación deductiva de principios establecidos de manera inmutable y rígida, sino más bien la promoción de un encuentro vivo con la persona de Jesús resucitado mediante la experiencia concreta de la fe del Pueblo de Dios en su relación personal y social».
- El «Informe» también rechaza «la tentación de una osificación estéril y regresiva de principios y afirmaciones, normas y reglamentos, al margen de la experiencia de los individuos y las comunidades».
- Significativamente, el texto sinodalista cita en su favor las palabras del Papa León XIV, quien, en un discurso del 17 de mayo de 2025, habló de la doctrina en términos de exploración y cambio. «Toda doctrina es fruto de la investigación y, por lo tanto, de hipótesis, diversas voces, logros y fracasos, mediante los cuales busca transmitir un conocimiento fiable, estructurado y sistemático sobre un tema determinado. De este modo, la doctrina no es idéntica a la opinión, sino que constituye un camino compartido, armonioso e interdisciplinario hacia la verdad. El adoctrinamiento es inmoral, impide la evaluación crítica, viola la sagrada libertad de conciencia —incluso si es errónea— y se cierra a nuevas reflexiones, rechazando el desarrollo, el cambio o la evolución de las ideas ante nuevos problemas», afirmó el Papa.
¿Son pecaminosas las relaciones homosexuales?
El «Informe Final» de los sinodalistas del Vaticano también hace referencia a apéndices que contienen «testimonios» de personas homosexuales.
- El texto llega al extremo, al concluir que, según un testimonio, «el pecado, en su raíz, no reside en la unión de la pareja (homosexual), sino en la falta de fe en Dios, quien desea nuestra plenitud. Esta nueva comprensión se convierte en un punto de partida que nos permite trascender la concepción de la comunidad cristiana únicamente como un lugar de aceptación y compasión, llegando a la experiencia de la comunidad cristiana como un lugar donde todos son amados».
- El segundo testimonio pretende demostrar que la comunidad cristiana puede ser un espacio decisivo para la «sanación y la inclusión», gracias a prácticas de «aceptación y hospitalidad». El informe analiza críticamente la «desintegración del vínculo entre fe y sexualidad» que, según se alega, experimentan las personas homosexuales al verse privadas de plena aceptación en su comunidad cristiana. […]
El Informe Final no propone explícitamente una valoración positiva de los actos o relaciones homosexuales. Sin embargo, sí aboga, entre otras cosas, por una revisión de la enseñanza bíblica sobre la homosexualidad, para que las Sagradas Escrituras puedan leerse en un marco exegético distinto. - Según el Informe, también es necesario considerar el nuevo lugar de los homosexuales en la Iglesia y la postura de la Iglesia respecto a las relaciones entre personas del mismo sexo, preguntándose si es posible definirlas como matrimonio.
¿Y León XIV, qué?
No cabe duda de que el «Informe Final» y sus apéndices están profundamente arraigados en la teología del Papa Francisco.
- Se refiere con frecuencia a su exhortación programática «Evangelii gaudium», que evaluaba críticamente la «doctrina monolítica» y abogaba por el reconocimiento de la «diversidad» en este sentido.
- En sus textos, Jorge Mario Bergoglio también escribió sobre la necesidad de practicar la teología «desde abajo», es decir, partiendo de la experiencia concreta de la vida, en lugar de una que comience con principios y normas.
- Lo hizo, por ejemplo, en el breve texto «Ad theologiam promovendam» de 2024. La conexión entre el enfoque de la homosexualidad, que margina la doctrina y la tradición moral en favor de la «aceptación pastoral», y la enseñanza de Francisco es evidente.
La cuestión clave, sin embargo, es qué diría el Papa León XIV al respecto.
Aún no tenemos respuesta.
Cabe destacar, no obstante, la reacción del actual Santo Padre cuando, en abril, se le preguntó a bordo de un avión sobre su valoración de la bendición solemne de parejas LGBT en la Iglesia Católica en Alemania, enfatizó que existen «otras cuestiones más importantes» como la justicia, la libertad y la igualdad. Subrayó claramente que no se debe prestar tanta atención a los asuntos sexuales.
Podría decirse que el enfoque de León XIV coincide plenamente con la narrativa de la «ética relacional» presente en los textos sinodalistas de la Comisión n.º 9.
Por lo tanto, es posible que el Papa sea, al menos en cierta medida, favorable al nuevo enfoque sobre la homosexualidad, que enfatiza la «cercanía pastoral y la aceptación» en lugar de la «fidelidad doctrinal».

Por PAWEL CHMIELEWSKI.
VARSOVIA, POLONIA.

