El gabinete de seguridad israelí aprobó una propuesta para registrar grandes áreas de Cisjordania como “propiedad estatal” por primera vez desde que comenzó la ocupación en 1967, tras la Guerra de los Seis Días.
La nueva decisión se basa en una medida adoptada por el gabinete el fin de semana pasado, cuando facilitó a los colonos judíos la compra de tierras en Cisjordania y derogó una ley que se remonta a la época del control jordano sobre la zona para hacer que los registros de tierras fueran públicos en lugar de privados.
La propuesta fue presentada por funcionarios nacionalistas de línea dura, el viceprimer ministro y ministro de Justicia, Yariv Levin, el ministro de Defensa, Israel Katz, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich. Los patrocinadores celebraron su adopción como un gran avance y una auténtica revolución para acelerar el proceso de asentamiento.
«La renovación de la regulación de la tierra en Judea y Samaria es una medida vital de seguridad y gobernanza destinada a garantizar el control, la aplicación y la plena libertad operativa de Israel en el área», dijo Katz en una declaración, refiriéndose a Cisjordania por sus topónimos israelíes.
La medida tiene como objetivo «restaurar el orden y la gobernanza» en Cisjordania, añadió Smotrich, elogiando la decisión como uno de los pasos más significativos para reforzar el control de Israel sobre la región desde la Guerra de los Seis Días. «El Estado de Israel asume la responsabilidad de su territorio y actúa conforme a la ley, con transparencia y decisión», afirmó el ministro.
La decisión del gabinete israelí del fin de semana pasado generó una condena internacional generalizada, y varios países instaron a Jerusalén Occidental a revocarla de inmediato. Esta última medida seguramente generará una reacción similar, dado que es ilegal que una potencia ocupante confisque o se asiente en territorios que controla.
El gobierno israelí lleva mucho tiempo presionando para anexar Cisjordania a pesar de la condena internacional y la oposición de su principal aliado, Estados Unidos. El presidente Donald Trump se ha pronunciado repetidamente en contra de la medida, insistiendo en que la anexión «no se va a llevar a cabo».
La Presidencia palestina ha condenado enérgicamente la última decisión israelí, calificándola de «grave escalada».
La medida israelí invalida en la práctica múltiples acuerdos firmados y contradice abiertamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmó la presidencia.
TEL AVIV, ISRAEL.
DOMINGO 15 DE FEBRERO DE 2026.

