* Si estamos cerca de Cristo y seguimos sus pisadas, hemos de amar de todo corazón la pobreza, el desprendimiento de los bienes terrenos, las privaciones. (Forja, 997)
- Tú, ¿cómo imaginas el porte de Nuestro Señor?,
- ¿No has pensado con qué dignidad llevaría aquella túnica inconsútil, que probablemente habrían tejido las manos de Santa María?
- ¿No recuerdas cómo, en casa de Simón, se lamenta porque no le han ofrecido agua para lavarse, antes de sentarse a la mesa?
Ciertamente Él sacó a colación esa falta de urbanidad para realzar con esa anécdota la enseñanza de que en los detalles pequeños se muestra el amor, pero procura también dejar claro que se atiene a las costumbres sociales del ambiente.
Por lo tanto, tú y yo nos esforzaremos en estar despegados de los bienes y de las comodidades de la tierra, pero sin salidas de tono ni hacer cosas raras.
Para mí, una manifestación de que nos sentimos señores del mundo, administradores fieles de Dios, es
- cuidar lo que usamos,
- con interés en que se conserve,
- en que dure,
- en que luzca,
- en que sirva el mayor tiempo posible para su finalidad, de manera que no se eche a perder.(Amigos de Dios, 122)

Por SAN JOSEMARÍA.

