* También amenaza al lugar donde se anunció la Natividad de Cristo
Aproximadamente 10.000 estudiantes de escuelas cristianas de Jerusalén no pudieron regresar a clases tras las vacaciones.
Esto se debió a la decisión de las autoridades israelíes de no renovar los permisos de trabajo de 171 docentes de los territorios ocupados de Cisjordania. Los directores de 12 instituciones educativas privadas de la ciudad protestaron contra la decisión de las autoridades.
De la misma manera, Israel ha aprobado un proyecto de asentamiento ilegal que amenaza el Campo del Pastor en Beit Sahour, venerado como el lugar donde se anunció la Natividad de Cristo.
Al menos 19 familias cristianas ya han sido desplazadas, y el nuevo proyecto podría separar a la comunidad cristiana de Belén de Jerusalén.
Jason Jones, entrrevistado por John Henry Westen, adviertió que esa nueva medidca del gobierno judío podría marcar la desaparición definitiva del cristianismo en Cisjordania, exponiendo décadas de destrucción de iglesias y violencia de colonos.
A nte ello, Jones exhorta a los católicos occidentales a abandonar el silencio, insistiendo en que tienen el poder y el deber de detener esto antes de que sea demasiado tarde.
Por lo que se refiere a las medidas tomadas por el mismo gobierno judío que afectan a las escuelas cristianas, la posición de educadores católicos ha sido muy clara:
«Estos procedimientos solo benefician a quienes desean perjudicar el sistema educativo y de crianza», escribió la Secretaría General de Instituciones Educativas Cristianas de Jerusalén en un comunicado el 10 de enero.
Este problema surgió a principios de este verano, explica el hermano Daoud Kassabry, director del Colegio de los Hermanos Escolares, una orden fundada por San Juan Bautista de la Salle, en un artículo publicado en TerraSanta.net y en el diario La Croix. En aquel entonces, algunos permisos se prorrogaron solo hasta el 11 de enero, y «los pocos permisos emitidos cubrían el sábado, que es día lectivo».
Las escuelas privadas bajo creciente presión
El Estado de Israel, según el sitio web de la Fundación Terra Santa, «afirma que el currículo palestino incita al odio y niega el derecho a la existencia. Como resultado, las escuelas privadas se ven sometidas a una creciente presión para adoptar el currículo israelí como condición para recibir financiación, incluso cuando sus presupuestos se ven gravemente afectados por la guerra».
El Ministerio de Educación palestino también apoya la protesta.
Estas medidas forman parte de un ataque deliberado contra el sistema educativo palestino en Jerusalén, cuyo objetivo es socavar la identidad palestina, restringir el derecho a la educación y obstaculizar el derecho a la libre circulación, en violación de las leyes y convenciones internacionales».
Esta postura se expuso en un comunicado del ministerio, que también enfatizó que «obtener permisos completos y sin restricciones» es un «derecho fundamental que no puede ser violado ni alterado».
Amenaza constante a las instituciones educativas
Tras la publicación de la protesta de las escuelas cristianas contra «acciones arbitrarias», las autoridades israelíes decidieron extender algunos permisos, pero sólo por cinco días en lugar de los siete habituales.
- Actualmente, Israel emite permisos temporales a palestinos de Cisjordania para trabajar legalmente en Israel.
- Estos permisos están sujetos a controles de seguridad y tienen una duración limitada.
- Un proyecto de ley para 2025, actualmente en trámite en el parlamento israelí (Knéset), pretende prohibir la contratación de docentes que hayan estudiado en los territorios palestinos.
- Dado que más del 60 % del profesorado de Jerusalén posee dichos títulos, «esta medida supone una amenaza constante para las instituciones educativas», critica TerraSanta.net.
JERUSALÉN, ISRAEL.
VIERNES 16 DE ENERO DE 2026.
KAI.

