El gobierno nicaragüense de los dictadores comunistas Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, ha prohibido a los sacerdotes católicos realizar visitas misioneras casa por casa en las diócesis de León y Chinandega.
La policía estatal ha confinado estas actividades pastorales a las iglesias y ha prohibido que se lleven a cabo en los barrios.
Esta restricción encaja en un patrón más amplio de represión contra las actividades públicas de la Iglesia católica, que incluye prohibiciones de procesiones y peregrinaciones religiosas públicas, detenciones previas, expulsiones, restricciones al clero e interferencias con las prácticas eclesiásticas que implican reuniones públicas.
En los medios de comunicación de la oposición, se hace referencia a la esposa del presidente, Rosario Murillo, como «la bruja» debido a su imaginería esotérica, símbolos y rituales influenciados por el movimiento de la Nueva Era. El sacerdote mexicano Héctor Ramírez la ha calificado públicamente como «la segunda bruja más importante del mundo», sin decir a quién considera la más importante.
MIÉRCOLES 28 DE ENERO DE 2026.
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