Xalapa, Ver.— El pasado sábado 21 de marzo de 2026, en el H. Congreso del Estado de Veracruz, el Frente Nacional por la Familia Capítulo Xalapa realizó la primera entrega de reconocimientos “Mujeres por la Vida y la Familia” en su edición 2026, un acto orientado a visibilizar el testimonio de mujeres que, desde distintos frentes, promueven la dignidad humana, la maternidad acompañada y la fortaleza de la familia.


En esta primera edición, Esther Marina Hernández García fue reconocida en la categoría “Promoción de la Cultura de la Vida”, por una trayectoria de más de una década en el impulso de iniciativas provida y de acompañamiento comunitario. De acuerdo con su síntesis curricular, su activismo inició en 2013 con la asociación Los Derechos del Concebido A.C., enfocada en favorecer la cultura de la vida y defender a los más vulnerables, especialmente a quienes se busca arrebatar el derecho a la vida.

En 2014, recibió el reconocimiento como sede alterna Perote de dicha asociación, y que desde entonces ha promovido campañas de comunicación, concientización comunitaria y acciones de formación. Entre sus líneas de trabajo se incluye la creación y coordinación de “Festivales por la Vida” —con dinámicas lúdicas y formativas para familias—, reportando la realización de al menos 20 festivales en Perote y otras localidades de la región, con participación de voluntarios y sectores sociales diversos.
Asimismo, se subraya su labor de acompañamiento a mujeres embarazadas y familias en situación vulnerable, articulando apoyos médicos, legales y de contención emocional, además de programas de bienvenida y apoyo material como “Canastillas de María” y “Madrinas por la Vida”.
El reconocimiento, compartido por la comunidad parroquial, resalta también su servicio en la Parroquia de San Miguel Arcángel y su participación con distintos esfuerzos provida, como redes y campañas de defensa de la vida.
Con esta ceremonia, el Frente Nacional por la Familia Xalapa dio un paso simbólico y público: reconocer que la cultura de la vida se construye en lo cotidiano, con formación, creatividad, acompañamiento real y perseverancia, especialmente allí donde muchas mujeres enfrentan la maternidad en soledad o vulnerabilidad.


