Científicos chinos trabajan en la creación de úteros artificiales que separarían el desarrollo del bebé del de la mujer. Estos dispositivos están diseñados para imitar el útero; el bebé recibiría nutrientes mediante un equipo especial.
El Dr. Zhang Qifeng, fundador de Kaiwa Technology, habló sobre el progreso del proyecto. Según Qifeng, el trabajo ya está muy avanzado. Se espera el lanzamiento de un prototipo el próximo año, con un precio aproximado de 14.000 dólares.
Qifeng no proporcionó detalles sobre el procedimiento para dar vida al niño, pero se puede suponer que se logrará mediante fertilización in vitro.
- Los científicos seleccionarán un embrión adecuado para sus objetivos y lo implantarán en un robot gestacional.
- Según el plan, el embrión no se colocará en el útero de la mujer. Se desarrollará dentro de la máquina desde el inicio hasta el final del embarazo.
- El bebé se colocará en líquido amniótico artificial.
El desarrollo de estos robots podría ser crucial para los objetivos estratégicos de China.
El Reino Medio se enfrenta a un grave descenso de la fertilidad. Los jóvenes chinos se muestran reacios a tener hijos, acostumbrados a la arraigada política del hijo único y sometidos a una cultura hedonista. De ser eficaces, los robots gestacionales podrían resolver este problema por completo. El Estado podría simplemente producir los ciudadanos necesarios para alcanzar sus objetivos sociales y políticos.
Sin embargo, no está claro si los robots gestacionales podrán realmente reemplazar el útero. Los expertos señalan que durante el embarazo se produce un proceso llamado microquimerismo (un intercambio de células entre la madre y el bebé), que probablemente protege al bebé de enfermedades autoinmunes.
Además, el bebé aprende a reconocer la voz de su madre durante el embarazo. Por lo tanto, el crecimiento de un bebé en un robot gestacional podría tener graves consecuencias para la salud y la psicología.
PEKIN, CHINA.
MIÉRCOLES 20 DE AGOSTO DE 2025.
LSN/PCH24.

