Fiesta de la Epifanía del Señor

Pbro. José Manuel Suazo Reyes
Pbro. José Manuel Suazo Reyes

Luego del nacimiento de Jesús y de la fiesta de la Sagrada Familia, este domingo celebraremos la solemnidad de la Epifanía del Señor. En el evangelio (Mt 2, 1-12) escucharemos el episodio que nos narra la visita de los magos de oriente a Belén para adorar al niño Dios.

Se le llama Epifanía a este encuentro entre los magos de oriente y el niño Jesús. El término Epifanía significa manifestación. Este encuentro es interpretado como una revelación o manifestación de Jesús a toda la humanidad, que viene representada por estos personajes que llegan del oriente. La Epifanía habla entonces del llamado que Dios hace a todos los pueblos a la fe cristiana para entrar en la plenitud de la vida divina.

Los magos de oriente son los primeros extranjeros que se acercan a adorar al Hijo de Dios. Estos personajes son tomados como modelo en la búsqueda del Señor. Estas son las principales acciones que ellos realizan: se dejan guiar por una señal celeste, buscan al Mesías, se ponen en camino y cuando lo encuentran, se postran y lo adoran y le ofrecen sus regalos.

El relato bíblico de la Epifanía destaca el papel de tres personajes, a saber: el Rey Herodes, los sumos sacerdotes y escribas y los magos de Oriente. Estos tres personajes revelan también tres actitudes o comportamientos ante el nacimiento del Hijo de Dios.

EL COMPORTAMIENTO DE HERODES. Herodes percibe el nacimiento del Hijo de Dios como una amenaza, por eso se sobresalta y se inquieta. Esto sucede cuando lo que nos domina es la mentalidad de este mundo, ya que todo lo que se relaciona con Dios lo percibiremos como un peligro que puede destruir nuestra manera cómoda de vivir. Cuando la mentalidad de este mundo domina nuestra vida, entonces adoptamos una conducta como la de Herodes, buscamos suprimir o callar la voz de Dios. El Pecado consiste precisamente en querer eliminar a Dios de nuestras vidas. Si nos dejamos conducir por nuestro egoísmo, por nuestras ambiciones o por nuestras tendencias a la autocomplacencia, entonces percibiremos la presencia de Dios como algo que amenaza nuestra libertad y realización personal y buscaremos eliminarlo o alejarlo de nuestras vidas.

EL COMPORTAMIENTO DE LOS SUMOS SACERDOTES Y ESCRIBAS DEL PUEBLO. Otra actitud presente en el relato de la epifanía es la que muestran los sumos sacerdotes y escribas del pueblo. Ellos conocen las Sagradas Escrituras y saben dónde nacerá el salvador, pero no son capaces de moverse un solo centímetro; ellos tienen el conocimiento y el saber pero eso no los compromete en nada; La presencia de Jesús les es totalmente indiferente. Esto puede sucedernos a veces, cuando consideramos que la vida cristiana se reduce a la adquisición de conocimientos o de doctrina. Ciertamente el conocimiento solo, no nos salva. Nos salva la experiencia del encuentro con la persona de Jesús. Cuando sólo tenemos conocimientos religiosos, en vez de comportarnos de una forma coherente con la fe, seguimos principios opuestos a ella, se sigue los principios del mundo que busca satisfacer las inclinaciones egoístas, las ambiciones personales, la sed de poder y de riquezas.

EL COMPORTAMIENTO DE LOS MAGOS DE ORIENTE. El relato Bíblico destaca también la actitud de los magos de Oriente. Ellos siguen una señal del cielo, se dejan interpelar por ella y se ponen en camino para ir a buscar al rey de los judíos. No les importa dejar sus comodidades y salir a la búsqueda del Mesías. Estos magos de oriente arriesgan su vida, se exponen en un viaje y no descansan hasta encontrarse con el Hijo de Dios. Al descubrirlo, se postran, lo adoran y le ofrecen sus regalos.

Esta tercera actitud es la que nos propone la Palabra de Dios y debemos cultivar todos los creyentes. Es bueno escuchar la voz de Dios, ponerse en camino para buscarlo donde lo podamos encontrar y al descubrirlo, adorarlo y ofrecerle lo mejor de nosotros, nuestra vida.

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Párroco en San Miguel Arcángel, Perote, Veracruz.