¿Puede la historia de la Sagrada Familia servir de base para justificar las afirmaciones de los defensores de las fronteras abiertas en el debate migratorio?
El presidente del Instituto Ordo Iuris ha señalado con acierto la falsa narrativa promigratoria en redes sociales.
Como señaló el abogado Jerzy Kwaśniewski:
1/ La Sagrada Familia no son migrantes económicos ni sociales, sino más bien refugiados clásicos que huyen de una amenaza inmediata a sus vidas hacia el país seguro más cercano;
2/ en la antigüedad las migraciones de población se trataban de forma completamente diferente: el país receptor tenía obligaciones completamente diferentes hacia los migrantes (básicamente, estos eran abandonados a su suerte y a la comunidad de sus compatriotas en el extranjero) y los migrantes no esperaban adquirir derechos civiles o beneficios sociales;
3/ incluso si nos forzáramos a buscar una analogía, toda la cuenca mediterránea era el Imperio romano, por lo que se trató más bien de una migración de Bohemia a Polonia… (o, como dijo un cierto mecenas famoso, de Polonia a Italia);
4/ La migración de la Sagrada Familia a Egipto no fue el resultado de una política deliberada de destrucción de la estructura nacional de Egipto, especialmente una política financiada por el rico romano Georgius Sorosus y la política «Bene Venisti» de políticos romanos irresponsables, o procurada por una potencia persa extranjera.

JERZY KWASNIEWSKI.

