*Evangelio del día
Evangelio (Mc 1, 40-45)
Y vino hacia él un leproso que, rogándole de rodillas, le decía:
– Si quieres, puedes limpiarme.
Y, compadecido, extendió la mano, le tocó y le dijo:
Quiero, queda limpio.
Y al instante desapareció la lepra y quedó limpio. Enseguida le conminó y le despidió.
Le dijo:
Mira, no digas nada a nadie; pero anda, preséntate al sacerdote y lleva la ofrenda que ordenó Moisés por tu curación, para que le sirva de testimonio.
Sin embargo, en cuanto se fue, comenzó a proclamar y a divulgar la noticia, hasta el punto de que ya no podía entrar abiertamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios. Pero acudían a él de todas partes.
JUEVES 15 DE ENERO DE 2026.

