El gobierno de Donald Trump se ha comportado como el de Benmjamín Netanyah en Palestina: ordena asesinar a personas desarmadas, sin capacidad alguna de defenderse y, menos aún, se atacar, de responder la agresión.
Tal comportamiento ha quedado al descuibierto gracias a medios de información estadounidense, que revelaron el asesinato a sangre fría de varas personas en uno de los más recienyes ataques de las tropas estadounidenses en el Caribe, so pretexto de combatir el narcotráfico.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue cuestionada en rueda de prensa si la Administración presidida por Donald Trump negaba ese segundo ataque y si el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dio la orden. “Esto último es cierto”, respondió, antes de leer un breve comunicado en el que relató que el jefe del Pentágono “autorizó al almirante Frank Bradley a llevar a cabo estos ataques”.
De este modo, la Casa Blanca responsabilizó al actual comandante de Operaciones Especiales de Estados Unidos por haber acabado con la vida de los supervivientes.
¿Qué «amenaza»
podría representar para Estados Unidos
la vida de sobrevivientes abandonados
y desarmados en altamar
en aguas del Caribe?
La pregunyta ha siurgido tras la pretendida justificación emitida por la vocera de la Casa Blanca, al ser cuestionada por los periodistas sobre la gravedad de lo sucedido:
“El almirante Bradley fue quien dio la orden de un segundo ataque y estaba plenamente autorizado para hacerlo”, insistió, al defender que “actuó dentro del marco de su autoridad y de la ley, dirigiendo la operación para garantizar la destrucción del barco y la eliminación de la amenaza a Estados Unidos”.
Asimismo, negó que Hegseth haya ordenado que no quedasen supervivientes en los ataques a embarcaciones, aunque reiteró que Trump “tiene autoridad para matar” a los presuntos narcotraficantes que, según Washington, las tripulan.
La portavoz presidencial fue cuestionada por la legislación específica que justificaría el asesinato de supervivientes, a lo que respondió que el ataque “se llevó a cabo en defensa propia para proteger a los estadounidenses e intereses vitales de Estados Unidos, (…) en aguas internacionales y de conformidad con el derecho de los conflictos armados”.
Por su parte, Hegseth mostró su “apoyo incondicional” a Bradley “y a las decisiones de combate que tomó, tanto en la misión del 2 de septiembre como en todas las posteriores”, según afirmó en una publicación en su cuenta en la red social X.
La Casa Blanca defendió así la actuación del Ejército estadounidense que, según informaciones de medios como The Washington Post o The Intercept, tras disparar contra la lancha en una primera ocasión y observar que al menos dos personas habían sobrevivido, atacó de nuevo para acabar con la vida de las once personas que se encontraban en el barco.
Aquel fue el primer ataque contra una embarcación en el mar Caribe de los múltiples que le siguieron y que acumulan, junto a los ejecutados en el Pacífico oriental bajo los mismos argumentos, al menos 83 víctimas mortales.
Uno de ellos, en octubre, dejó dos supervivientes, posteriormente rescatados y devueltos a Colombia y Ecuador, aunque la portavoz de la Casa Blanca negó ser conocedora de cambios en el tratamiento de supervivientes en dichas operaciones.
El gobierno de Israel ha sido condenado por el asesinato de palestinos desarmados. El más reciente ataque fue en Cisjordania, donde dos hombres arrodillados, con los brazos en alto y desrmados, fueron ejecutados por tropas judías, en una operación que fue transmitida en vivo por canales de televisión., como se puede ver en la siguiente imagen capturada del vídeo.

WASHINGTON, DC.
MARTES 2 DE DICIEMBRE DE 2025.
EUROPAPRESS/ACN.

