Al beato Alano de la Roche (1428-1475) la Virgen le reveló quince Promesas para quienes la recitaran constantemente.
1. A todos aquellos que recen devotamente mi Rosario, les prometo mi especial protección y grandísimas gracias.
2.El que persevere en el rezo de mi Rosario recibirá también alguna gracia notable.
3. El Rosario será una defensa potentísima contra el infierno: destruirá los vicios, nos librará del pecado y disipará las herejías.
4. El Rosario hará florecer las virtudes y las buenas obras y obtendrá las más abundantes misericordias divinas; sustituirá el amor del mundo en los corazones por el amor de Dios, elevándolos al deseo de los bienes celestiales y eternos.
5.El que se encomienda a mí con el Rosario, no perecerá.
6. Quien reza devotamente mi Rosario, meditando sus Misterios, no se dejará oprimir por la desgracia. Un pecador se convertirá; un hombre justo crecerá en gracia y se hará digno de la vida eterna.
7.Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos de la Iglesia.
8. Quienes recen mi Rosario encontrarán durante su vida y en su muerte la luz de Dios, la plenitud de sus gracias y participarán de los méritos de los bienaventurados.
9. Liberaré muy pronto del Purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.
10.Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán de gran gloria en el cielo.
11.Lo que pidáis con mi Rosario, lo obtendréis.
12.Quienes difundan mi Rosario serán ayudados por Mí en todas sus necesidades.
13. He obtenido de mi Hijo que todos los miembros de la Cofradía del Rosario tengan como hermanos durante la vida y en la hora de la muerte a los santos del Cielo.
14. Aquellos que rezan fielmente mi Rosario son todos mis hijos amados, hermanos y hermanas de Jesucristo.
15. La devoción a mi Rosario es un gran signo de predestinación.

Por CORRADO GNERRE.
ITRESENTIERI/MIL.

