El Padre Pío escribió esto a su hija espiritual Antonietta Vona (1886-1949). La carta está fechada el 14 de febrero de 1918:
Querida Antonietta (…), fija en tu mente seis reglas (para la práctica de la humildad)
1)Nunca estarás satisfecho contigo mismo.
2)Nunca te quejarás de los insultos.
3)Disculparás a todos.
4)Siempre gemirás como pobre delante de Dios.
5) Nunca te sorprenderás de tus debilidades, sino que lleno de santa vergüenza y de plena confianza abandonarás tu corazón en el pecho del Divino Maestro, como un niño en los brazos de su madre.
6) No te exaltarás en el ejercicio de las virtudes, repitiéndote que todo viene de Dios y a Dios debe dirigirse.

Por CORRADO GNERRE.

