Comienzo del fin del Sanchismo: Extremadura entierra a Pedro Sánchez.

El voto a Vox demuestra que hay un clamor por autenticidad, no por un conservadurismo diluido que acaba pareciéndose demasiado al progresismo. Extremadura ha dado hoy el primer golpe mortal al sanchismo. Que sea el comienzo de una España renovada, con valores eternos en el centro.

21 de diciembre de 2025 – Extremadura entierra el cadáver de Pedro Sánchez. O por lo menos le echa varias paladas de tierra.

Como español comprometido con la defensa de la vida y la familia, y en sintonía con los principios que promovemos en acTÚa FAMILIA, no puedo ocultar mi profunda satisfacción al contemplar los resultados de las elecciones autonómicas en Extremadura de este domingo 21 de diciembre de 2025.

Casi 900.000 extremeños han sido llamados a las urnas, y el mensaje que han enviado es cristalino: un rechazo masivo al sanchismo. Con un escrutinio avanzado que ronda el 70-80% cuando escribo esto, el PP de María Guardiola obtiene alrededor de 29 escaños, mientras el PSOE de Miguel Ángel Gallardo, fiel escudero de Pedro Sánchez, sufre un desplome histórico perdiendo entre 10 y 12 escaños, quedándose en unos miserables 18. Vox, por su parte, con mi amigo Óscar Fernández a la cabeza, se dispara hasta los 11-12 escaños, consolidándose como tercera fuerza.

Para mí, esto va más allá de una simple victoria electoral. Es el entierro simbólico del cadáver político de Pedro Sánchez. Su gobierno, marcado por la promoción agresiva del aborto como supuesto «derecho fundamental», la imposición de la ideología de género en las aulas desde la más tierna infancia, y una adhesión ciega a la Agenda 2030 de la ONU —esa hoja de ruta globalista que, bajo el pretexto de la sostenibilidad, erosiona la soberanía nacional, la familia tradicional y los valores cristianos—, ha sido repudiado en un feudo histórico del socialismo.

Extremadura, tierra de familias fuertes y raíces profundas, cuna de Conquistadores que forjaron el imperio español, y tierra guadalupana, ha dicho «¡basta ya!» a este progresismo destructivo que ha fragmentado nuestra sociedad.

La visión de acTÚa FAMILIA es esta: el sanchismo representa una amenaza directa contra la vida humana desde su concepción y contra el pilar de la familia natural. Políticas que facilitan el aborto, que indoctrinan a los niños con visiones relativistas del sexo y el género, y que avanzan agendas internacionales que priorizan intereses globales sobre la dignidad de la persona.

Los extremeños han votado contra todo eso, y ese voto me llena de esperanza.

Sin embargo, no todo es motivo de alegría. En mi opinión personal, y compartida por muchos en el movimiento pro-vida, María Guardiola no ha logrado una mayoría absoluta más contundente precisamente por su tibieza en temas fundamentales. Aunque el PP avanza, se queda a las puertas de los 33 escaños necesarios, y eso se debe, en gran parte, a sus posiciones ambiguas. Y no será nada fácil pactar con Vox.

Guardiola ha declarado repetidamente que está «a favor de la vida», pero inmediatamente añade que la «libertad de la mujer» está por encima, y que la prestación del aborto «se va a seguir realizando como hasta ahora» en Extremadura. ¿Cómo se puede defender la vida con medias tintas?

Para nosotros, el aborto no es una opción personal, sino un atentado contra el más inocente. ¡Es algo impensable! Su alineación con partes de la Agenda 2030, criticada por promover ideologías que diluyen la familia y la soberanía, también aleja a muchos votantes que buscan una derecha auténtica, sin concesiones.

Aquí es donde brilla el auge de Vox: defensa de la vida sin ambigüedades, apoyar a las madres vulnerables con alternativas reales, rechazar la agenda LGTBI que impone visiones distorsionadas del matrimonio y la educación sexual, y plantar cara a las imposiciones globalistas de la Agenda 2030.

Creo que Abascal debe considerar si debe proponerle al Partido Popular que cambie de candidato para poder apoyarles.

Los extremeños, y cada vez más españoles, prefieren esa derecha de verdad, con valores innegociables: pro-vida desde la concepción, pro-familia como núcleo irrenunciable de la sociedad, y sin pactos con ideologías que fragmentan nuestra identidad.

Personalmente, creo que estos resultados son una lección clara para todo el espectro de la derecha. No basta con ganar elecciones enterrando al sanchismo; hay que construir un futuro donde la vida sea sagrada en todas sus etapas, donde la familia sea protegida sin concesiones, y donde no haya espacio para agendas progresistas disfrazadas de moderación.

La próxima convocatoria en toda España e Hispanoamérica, de  Alumbra la Vida  (alumbralavida.com) el próximo domingo 28, día de los Santos Inocentes, debe ser una reivindicación de esa opción preferencial por la vida desde la concepción, y de las políticas verdaderas por la mujer y la maternidad.

acTÚa FAMILIA lleva años alertando de esto: solo con principios firmes se gana el corazón de la gente. El voto a Vox demuestra que hay un clamor por autenticidad, no por un conservadurismo diluido que acaba pareciéndose demasiado al progresismo. Extremadura ha dado hoy el primer golpe mortal al sanchismo. Que sea el comienzo de una España renovada, con valores eternos en el centro: la vida, la familia, la libertad real.

Desde mi modesta posición, llamo a todos los líderes políticos a escuchar este mensaje. No hay tiempo para tibiezas. La sociedad anhela coherencia, y solo así construiremos un futuro digno para las generaciones venideras.

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