Científicos de la Universidad de Uppsala, en Suecia, han concluido que la consciencia no es necesariamente un producto del cerebro, sino que podría ser un vasto campo que existía antes de que existieran el tiempo, el espacio y la materia.
Según la nueva teoría, fenómenos como la cercanía a la muerte o la telepatía no son resultado de errores cerebrales, sino más bien atisbos de «algo mayor» a los que accedemos brevemente.
En su trabajo, los científicos utilizaron modelos basados en la física cuántica y la filosofía no dual. Los resultados de su investigación fundamentaron el desarrollo de una teoría según la cual la consciencia surge primero, y estructuras como el tiempo, el espacio y la materia surgen después.
Esto los lleva a concluir que la realidad observada es solo una de las capas subyacentes.
En el modelo utilizado, cada persona está conectada al campo de la consciencia como una antena; recibe señales, pero no siempre es consciente de ellas.
Según la profesora Maria Strømme, de la Universidad de Uppsala, eventos como la telepatía o las experiencias cercanas a la muerte no son necesariamente «milagros», sino que se explican científicamente como una ruptura momentánea de la barrera entre la consciencia y su fuente superior.
Sin embargo, las conclusiones más interesantes de la investigación de Strømme se refieren a la vida después de la muerte:
- Si bien la consciencia forma parte del campo, no desaparece al morir el cuerpo.
- Más bien, regresa a su origen, como una ola que regresa al océano.
La científica enfatiza que lo que la ciencia está descubriendo lentamente fue descrito por las religiones hace muchos milenios.
Si su teoría resulta cierta, nos encontraremos ante un avance tan profundo como el descubrimiento de que la Tierra orbita alrededor del Sol.
ESTOCOLMO., SUECIA.
DOMINGO 30 DE NOVIEMBRE DE 2025.
INTERIA.

