- Alejandro Ordóñez Maldonado es el nuevo Ministro del Interior de Colombia , cargo que asumirá oficialmente a principios de noviembre de 2026. Fue designado por el Presidente Abelardo de la Espriella para reemplazar a Rodrigo Lara Restrepo.
- Restrepo renunció inesperadamente tras solo dos meses en el cargo, luego de importantes dificultades para lograr la aprobación del presupuesto nacional 2027 por el Congreso.
- Mientras Ordóñez finalizaba su renuncia como embajador de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y gestionaba su regreso de Washington, el Ministerio interino estuvo a cargo del Ministro de Justicia, Iván Cancino González.
Figura destacada del panorama político colombiano, Alejandro Ordóñez cuenta con una larga trayectoria en las altas esferas del Estado: fue Procurador General de la Nación entre 2009 y 2016, Presidente del Consejo de Estado de Colombia y embajador ante la OEA.

Como Ministro del Interior, Alejandro Ordóñez es el principal interlocutor del gobierno con el poder legislativo.
- Sus dos prioridades a corto plazo son la ley de ajuste fiscal y la ley antiterrorista.
- Deberá negociar y convencer a un Congreso fragmentado para que apruebe esta reforma crucial que busca estabilizar las finanzas públicas, a pesar de las preocupaciones de la oposición sobre el aumento de impuestos a los bienes de consumo cotidianos.
- También tiene la tarea de presentar y defender este nuevo proyecto de ley de seguridad ante el Parlamento.
Católico devoto de la tradición y miembro fiel de la Sociedad de San Pío X.
El tradicionalismo católico de Alejandro Ordóñez constituye el pilar central de su identidad pública, política y jurídica. Sus convicciones religiosas influyen directamente en su visión del Estado y en su trayectoria política en Colombia.
- Su tesis de licenciatura, titulada «Principios fundamentales del Estado católico», defendía una cosmología religiosa que debía impregnar todas las esferas de la sociedad.
- La tesis de Ordóñez, dedicada acertadamente a la Virgen María, defiende la primacía de la ley natural —la ley de Dios— sobre la ley de cualquier Estado.
- El actual Ministro del Interior insiste en la necesidad de regresar a un «verdadero cristianismo» donde los valores tradicionales volverían a prevalecer.
- Este, argumenta, es el único camino para escapar del desastre que representan los Estados democráticos contemporáneos.
- «La democracia moderna siempre tiende al comunismo», escribe Ordóñez. «Porque su dialéctica interna la conduce a formas de masificación y socialización».
Tras sus estudios de derecho, viajó por Argentina y Suiza, y visitó Francia. Aprendió francés y se sumergió en la Misa de San Pío V. Practica rigurosamente la liturgia tradicional. Asiste exclusivamente a la Misa Tridentina en latín.
En Colombia,
no es ningún secreto
que el nuevo Ministro del Interior
es un fiel seguidor
de la Fraternidad San Pío X
y un admirador
del Arzobispo Lefebvre.
Ordóñez suele sentarse en la primera fila de la Capilla de San José en Bucaramanga, una sencilla iglesia blanca con dos campanarios atendida por sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, donde asiste a misa cuando está en su ciudad natal. Cerca de allí, sus guardaespaldas esperan a que termine la misa para poder ir a sus citas. También se le ve en la Iglesia de los Sagrados Corazones de Jesús y María en el barrio de La Soledad, en Bogotá, otro lugar donde se celebra la misa de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en Colombia.
Los fieles del lugar a menudo lo ven leyendo pasajes de la misa en latín en voz baja y mirando el inmenso crucifijo que se encuentra sobre el altar.
Según su disponibilidad, el nuevo Ministro del Interior también asiste a la Adoración del Santísimo Sacramento. Arrodillado, cierra los ojos, indiferente a lo que sucede en el resto de la capilla. Mientras tanto, afuera, la calle está repleta de coches de policía.
Durante sus viajes, sus colegas y guardaespaldas observan con frecuencia que, si interrumpe su lectura, es para rezar el rosario. Su vida personal se estructura en torno a una auténtica vida interior: el rezo diario del rosario, lecturas espirituales y confesiones muy frecuentes.

Cruzado contra los políticos corruptos
A principios de 2011, mientras la Fiscalía General investigaba al alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza, quien sería destituido y se le prohibiría ejercer cualquier cargo público durante diez años, Alejandro Ordóñez realizó una breve visita a su ciudad natal. Durante una reunión con un amigo cercano, sacó a colación la investigación y le preguntó al respecto: «¿Es cierto que el alcalde organiza orgías?».
Alejandro Ordóñez ingresó a la política en 1986, impulsado por un fervor moral que aún hoy demuestra en sus discursos y entrevistas. Durante su primer mandato como fiscal general, procesó a 828 alcaldes, 622 concejales y 49 gobernadores. Inició su carrera política como concejal en Bucaramanga, cargo que ocupó de 1986 a 1989. Cuatro años después, se unió al Tribunal Administrativo de Santander, puesto que posteriormente lo llevó al Consejo de Estado. Allí, ascendió desde concejal hasta la presidencia de dicha institución.
Ordóñez fue elegido Fiscal General de Colombia en diciembre de 2008 y reelegido a finales de 2012. Durante su primer mandato, destituyó a 20 diputados, 149 concejales municipales, 308 alcaldes y 37 gobernadores (cabe destacar que el país cuenta con 32 departamentos).
Alejandro Ordóñez no separa sus convicciones religiosas del ejercicio de sus funciones públicas.
Cuando asumió el cargo de Fiscal General de la Nación en 2009, su primer acto simbólico de gran impacto fue reemplazar el retrato del político Francisco de Paula Santander con un crucifijo gigante en su despacho. También mandó instalar una pequeña capilla cerca de su oficina.
A lo largo de su carrera, utilizó su poder legal para oponerse a las reformas subversivas y a la cultura de la muerte. Se opuso sistemáticamente a la despenalización del aborto, la eutanasia, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la ideología de género.
Aunque el Tribunal Constitucional despenalizó el aborto bajo tres condiciones específicas en 2006, él libró una intensa batalla legal para obstaculizar la implementación de esta medida. Intentó bloquear legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parejas del mismo sexo. En 2013, incluso llegó a amenazar con acciones disciplinarias contra los notarios del país que aceptaran oficiar uniones civiles entre parejas del mismo sexo.
Le deseamos a Alejandro Ordóñez Maldonado la capacidad de servir a Dios y a su país, Colombia, durante el mayor tiempo posible.
Por JOAQUIM DE ALBURQUERQUE.
SÁBADO 7 DE NOVIEMBRE DE 23026.
MEDIASPRES.

